PEI

El Proyecto Educativo Institucional – PEI de la Institución Educativa José Eustasio Rivera se encuentra disponible en esta página para consulta de estudiantes, familias, docentes, directivos, comunidad educativa y demás personas interesadas en conocer los referentes institucionales del colegio.

Con el propósito de facilitar su lectura, algunos apartados se presentan en forma de resumen o texto adaptado para la web. Estos contenidos buscan orientar la comprensión general del documento, pero no reemplazan la lectura completa del archivo original.

Actualmente, el PEI se encuentra en proceso de revisión y actualización, de acuerdo con las disposiciones rectorales proyectadas para el año 2026 y con las necesidades de fortalecimiento institucional. Por esta razón, la información publicada en esta página tiene un carácter informativo y orientador, mientras avanza el proceso de actualización con la comunidad educativa.

Quienes requieran consultar el documento en detalle pueden descargarlo o acceder al archivo completo al final de esta página. Se invita a leerlo con atención, reconocer su importancia y participar de manera responsable en su apropiación, análisis y mejoramiento.

Contenido del PEI por secciones

  1. Identificación general de la institución educativa
  2. Símbolos institucionales
  3. Justificación
  4. Introducción
  5. Marco contextual
  6. Marco histórico
  7. Diagnóstico institucional
  8. Gestión directiva
  9. Gestión académica
  10. Gestión administrativa y financiera
  11. Gestión de la comunidad
  12. Marco legal
  13. Bibliografía.

1. Identificación general de la institución educativa

La Institución Educativa José Eustasio Rivera se encuentra ubicada en el municipio de Puerto Carreño, departamento del Vichada, Colombia. Es una institución de carácter oficial que ofrece el servicio educativo en los niveles de preescolar, básica y media, con atención en jornada mañana y nocturna, según la sede y modalidad correspondiente.

La institución cuenta con dos sedes: la sede principal José Eustasio Rivera y la sede Miguel de Cervantes Saavedra, desde las cuales se atiende a la comunidad educativa del municipio, respondiendo a las necesidades de formación de niños, jóvenes y adultos.

Datos generales de la institución

Nombre: Institución Educativa José Eustasio Rivera
NIT: 842000009-0
Núcleo educativo: No. 1
Municipio: Puerto Carreño
Departamento: Vichada
Calendario: A
Número de sedes: 2
Correo electrónico: Coljervichada2014@gmail.com (iejervichada@gmail.com)
Página web: www.iejer.edu.co

Sede 1: José Eustasio Rivera

Dirección: Carrera 8 No. 19-19, barrio Arturo Bueno
Código DANE: 199001000927
Código ICFES: 087460
Niveles ofrecidos: Básica secundaria y media académica y técnica
Jornadas: Mañana y nocturna
Modalidad según jornada: Técnica con especialidad comercial y académica

Sede 2: Miguel de Cervantes Saavedra

Dirección: Calle 31 No. 14-38, barrio La Esperanza
Código DANE: 199001002512
Niveles ofrecidos: Preescolar y básica primaria
Jornada: Mañana

La identificación general de la institución permite reconocer su estructura, ubicación, sedes, niveles educativos y modalidades de atención. Esta información constituye el punto de partida para comprender la organización institucional y el alcance del servicio educativo que se ofrece a la comunidad de Puerto Carreño.

2. Símbolos institucionales

Los símbolos institucionales de la Institución Educativa José Eustasio Rivera representan la identidad, los valores y el sentido de pertenencia de nuestra comunidad educativa. A través de la bandera y el escudo se expresan elementos fundamentales como la paz, la sabiduría, la ciencia, la transparencia, la protección y el compromiso con la formación integral de los estudiantes.

2.1 La bandera

La bandera de la Institución Educativa José Eustasio Rivera está conformada por dos franjas diagonales de igual tamaño, con el escudo institucional superpuesto en el centro.

La franja superior es de color blanco y representa la sinceridad, la pulcritud, la honradez, la transparencia y la paz que deben caracterizar a todo estudiante de la institución.

La franja inferior es de color azul celeste y simboliza nuestra identidad, la voluntad de Dios, la fuerza, el poder y la protección divina del cielo.

2.2 El escudo

La historia del escudo institucional se remonta al año 1994, cuando un grupo de estudiantes del último grado ofrecido por el colegio propuso su diseño.

El escudo está formado por un contorno de inspiración heráldica grecorromana. En la parte superior aparece el nombre de la Institución Educativa José Eustasio Rivera, sobre un rectángulo de fondo blanco. En el centro se encuentra el lema institucional:

“Ciencia, sabiduría y paz para un nuevo siglo”

Este lema aparece sobre un rectángulo de fondo amarillo que divide diagonalmente la figura central en dos partes iguales.

En la primera mitad, sobre un fondo azul, aparece un sol que representa la luz que guía hacia el conocimiento, acompañado de una paloma blanca como símbolo de paz.

En la parte inferior, sobre un fondo azul degradado, emerge un búho como emblema de sabiduría. Finalmente, en la parte baja del escudo se encuentra una cinta de color marrón con la inscripción:

“Puerto Carreño – Vichada”

A partir del mes de julio de 2014, con el cambio de razón social del plantel, en la parte superior del escudo se lee: Institución Educativa José Eustasio Rivera.

3. Justificación

Los cambios y retos de la vida actual exigen que las personas se preparen, se organicen y reflexionen sobre su papel en la sociedad. Estas exigencias no solo involucran a cada individuo, sino también a las estructuras sociales en las que participa, como la familia, la escuela, el trabajo, la comunidad, el gobierno y el Estado.

Frente a esta realidad, las instituciones educativas deben organizar su quehacer pedagógico de manera que puedan responder a las necesidades y exigencias del crecimiento y desarrollo de la sociedad colombiana. Para ello, el sistema educativo cuenta con instrumentos orientadores fundamentales, como la Constitución Política de Colombia, la Ley General de Educación y sus decretos reglamentarios.

Desde esta fundamentación legal, las instituciones educativas construyen espacios de participación donde se vivencian la autonomía, la toma de decisiones y la creación de ambientes propicios para el desarrollo integral, individual y colectivo. Esta tarea requiere del ejercicio responsable, comprometido y organizado de todos los estamentos de la comunidad educativa.

El Proyecto Educativo Institucional – PEI se convierte, entonces, en una herramienta fundamental para orientar los cambios, retos y oportunidades que enfrenta la institución. A través de él, la comunidad educativa puede observar su realidad desde una mirada crítica y propositiva, planear de manera organizada y fortalecer la participación y el respeto por la diversidad de ideas.

La Institución Educativa José Eustasio Rivera reconoce el PEI como la carta de navegación que permite construir procesos de educación de calidad, orientados al desarrollo integral de sus estudiantes y al fortalecimiento permanente de la comunidad educativa.

4. Introducción

El Proyecto Educativo Institucional – PEI se concibe como el eje articulador del quehacer de la Institución Educativa José Eustasio Rivera. Su construcción y desarrollo se fundamentan en la autonomía, la participación y la democracia, con el propósito de avanzar en el mejoramiento continuo de la calidad educativa.

Este documento responde a las necesidades, expectativas y características de la comunidad educativa, especialmente de los estudiantes y de su entorno sociocultural. Para ello, parte del reconocimiento de la realidad institucional, del ambiente escolar, de las relaciones entre sus miembros y de la oferta educativa que se brinda a la comunidad.

El PEI contempla aspectos fundamentales como la identificación institucional, el marco contextual, el marco histórico, el diagnóstico institucional y las cuatro grandes gestiones: directiva, académica, administrativa-financiera y comunitaria.

De esta manera, el PEI se convierte en un instrumento que promueve el desarrollo humano e institucional, favorece la construcción colectiva del saber, del saber hacer, del saber ser y del saber convivir, y orienta los procesos pedagógicos, administrativos y comunitarios de la institución.

Asimismo, busca crear ambientes propicios para un aprendizaje transformador, integrador y significativo, que fortalezca la convivencia, el conocimiento, las habilidades, las competencias y la formación integral de los estudiantes.

En este sentido, el Proyecto Educativo Institucional expresa el horizonte institucional y el direccionamiento estratégico de la Institución Educativa José Eustasio Rivera, orientando su compromiso con una educación auténtica, pertinente y de calidad.

5. Marco contextual

La Institución Educativa José Eustasio Rivera está ubicada en el casco urbano del municipio de Puerto Carreño, capital del departamento del Vichada, Colombia. Está conformada por dos sedes: la sede principal José Eustasio Rivera y la sede Miguel de Cervantes Saavedra, separadas aproximadamente por tres kilómetros.

La sede principal José Eustasio Rivera se encuentra ubicada en la carrera 8 No. 19-19, barrio Arturo Bueno. La sede Miguel de Cervantes Saavedra está ubicada en la calle 31 No. 14-38, barrio La Esperanza.

5.1 Ubicación geográfica

Puerto Carreño es un territorio de gran riqueza natural, cultural y fronteriza. Su ubicación en el departamento del Vichada permite reconocer una comunidad diversa, marcada por la presencia del paisaje llanero, la cercanía con los ríos, las dinámicas propias de la región y las particularidades sociales, económicas y culturales del municipio.

La institución educativa desarrolla su labor en este contexto, atendiendo a una población estudiantil diversa y respondiendo a las necesidades propias del territorio.

5.2 Sede José Eustasio Rivera

La sede José Eustasio Rivera atiende principalmente los niveles de básica secundaria y media, en jornada diurna y nocturna. Desde esta sede se orientan procesos académicos, convivenciales, administrativos y comunitarios que fortalecen la formación de jóvenes y adultos del municipio.

La población atendida por la institución es diversa. Algunos estudiantes pertenecen a grupos étnicos como sikuani, amorúa y piaroa; otros son afrodescendientes, oriundos de la región o provenientes de diferentes lugares del país. También se atiende población en situación de desplazamiento, personas afectadas por el conflicto armado y estudiantes con necesidades educativas especiales.

En la jornada diurna, la mayoría de estudiantes dependen económicamente de sus familias. Las fuentes de ingreso de los padres y acudientes se relacionan con empleos en entidades oficiales, actividades independientes, comercio, oficios como albañilería, carpintería, ornamentación, pesca, agricultura, servicios domésticos y labores en fincas o granjas.

En la jornada nocturna, los estudiantes son en su mayoría adultos o jóvenes trabajadores, muchos de ellos económicamente independientes. Sus actividades laborales están relacionadas con la construcción, ornamentación, carpintería, trabajo informal, comercio, servicio doméstico y algunos empleos oficiales. También se reconoce la presencia de madres cabeza de familia y personas que buscan culminar su proceso educativo para mejorar sus condiciones de vida.

5.3 Sede Miguel de Cervantes Saavedra

La sede Miguel de Cervantes Saavedra atiende los niveles de preescolar y básica primaria. Está ubicada en el barrio La Esperanza y hace parte fundamental del servicio educativo que la institución ofrece a niños y niñas del municipio.

La comunidad cercana a esta sede desarrolla actividades económicas relacionadas principalmente con el cultivo de algodón, maíz, melón, patilla y ahuyama, especialmente en época de verano. Estas labores se complementan con actividades de pesca y comercialización de víveres y gasolina.

Las viviendas de la comunidad son, en su mayoría, construidas en bloque y cemento, con techos de zinc, pisos de cemento, servicio de electrificación y acueducto. Sin embargo, gran parte de las familias carece de servicio telefónico y alcantarillado, por lo cual se utilizan pozos sépticos.

La alimentación de la población se basa en productos propios de la región, como plátano, yuca, maíz, cereales, granos, leche, queso, pescado, carnes, mango, patilla, melón y guayaba, complementados con alimentos traídos de otras regiones.

Dentro de las celebraciones más importantes de la comunidad se encuentran el Festival Internacional del Corrío Llanero, la Semana Santa, el Día de la Madre, el Festival Infantil de Música Llanera La Palometa de Oro, la Navidad y el Año Nuevo. Estas festividades se acompañan de muestras del folclor llanero, toros coleados, trabajo de llano, riñas de gallos y platos típicos como carne a la llanera, hayacas, pisillo de pescado, chigüiro y tungos de arroz y maíz.

La institución reconoce la importancia de fortalecer la identidad cultural vichadense y llanera, especialmente en un contexto donde convergen diversos grupos poblacionales, costumbres, creencias religiosas y expresiones culturales. Esta diversidad representa un reto y una oportunidad para promover el respeto, la inclusión, la convivencia y el sentido de pertenencia.

El marco contextual permite comprender que la Institución Educativa José Eustasio Rivera desarrolla su labor en un territorio diverso, intercultural y lleno de posibilidades, donde la educación se convierte en una herramienta fundamental para el desarrollo humano, social y comunitario de Puerto Carreño y del departamento del Vichada.

6. Marco histórico

La historia de la Institución Educativa José Eustasio Rivera está profundamente ligada al desarrollo educativo de Puerto Carreño y del departamento del Vichada. Su origen se remonta al año 1977, cuando mediante la Resolución 1600 del 23 de noviembre se otorgó licencia de funcionamiento al Colegio Nocturno José Eustasio Rivera para los grados sexto a noveno.

Posteriormente, mediante el Decreto 101 del 26 de marzo de 1979, se creó el ciclo básico, consolidando así una oferta educativa que respondía a las necesidades de formación de jóvenes y adultos del municipio.

En 1980, a través de la Resolución 12257 del 31 de octubre, fueron aprobados los estudios para los grados sexto a noveno. Luego, en 1981, se concedió licencia de funcionamiento para el grado décimo y, posteriormente, para el grado undécimo del bachillerato nocturno. Como resultado de este proceso, en el año 1982 se graduó la primera promoción de bachilleres académicos.

En 1985, mediante la Resolución 926 del 4 de diciembre, se autorizó el inicio de labores del Colegio José Eustasio Rivera en la modalidad de Bachillerato Comercial, comenzando su implementación a partir de 1986 con el grado sexto. Más adelante, en 1990, se aprobó oficialmente la modalidad comercial en el nivel de básica secundaria, y en 1992 se graduó la primera promoción de bachilleres comerciales.

Ante la necesidad de ampliar la cobertura educativa para los niños y jóvenes de Puerto Carreño, en el año 1993 se creó la jornada diurna de la institución, iniciando con el grado sexto. Este hecho representó un avance importante para la comunidad, pues permitió fortalecer el acceso a la educación formal en el municipio.

La sede Miguel de Cervantes Saavedra fue creada mediante la Ordenanza No. 003 del 15 de abril de 1997, gracias a las gestiones de docentes y miembros de la comunidad del barrio La Esperanza. Desde entonces, esta sede ha cumplido una labor fundamental en la formación de niños y niñas de preescolar y básica primaria.

En 1999, mediante actos administrativos oficiales, se cambió la razón social del Colegio Nocturno José Eustasio Rivera por Colegio Comercial José Eustasio Rivera, y se aprobaron los grados de básica secundaria comercial y media técnica comercial.

Hasta el año 2002, la Escuela Miguel de Cervantes Saavedra, la Escuela Francisco de Paula Santander y el Colegio José Eustasio Rivera funcionaban como establecimientos independientes. Sin embargo, mediante el Decreto No. 103 del 25 de octubre de 2002, la Secretaría de Educación Departamental fusionó estos establecimientos a partir del 1 de enero de 2003, conformando una sola institución bajo una misma dirección y un mismo Proyecto Educativo Institucional.

Finalmente, mediante el Decreto No. 442 del 21 de diciembre de 2012, el establecimiento educativo cambió su razón social y adoptó la denominación actual: Institución Educativa José Eustasio Rivera.

Este recorrido histórico evidencia el crecimiento institucional, la ampliación de la cobertura educativa y el compromiso permanente con la formación de la comunidad de Puerto Carreño. La Institución Educativa José Eustasio Rivera conserva una trayectoria significativa al servicio de niños, jóvenes y adultos, fortaleciendo su identidad como referente educativo en el Vichada.

7. Diagnóstico institucional

El diagnóstico institucional permite reconocer las condiciones actuales de la Institución Educativa José Eustasio Rivera, identificando sus fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas. Este análisis es fundamental para orientar los procesos de mejoramiento continuo y proyectar acciones que fortalezcan la calidad educativa.

7.1 Fortalezas

La Institución Educativa José Eustasio Rivera se reconoce como un plantel sólido al servicio de la formación de niños, jóvenes y adultos, con una propuesta educativa acorde a las exigencias culturales del país y de la región.

Cuenta con un cuerpo directivo, docente y administrativo idóneo, comprometido y con alto sentido de vocación profesional. Además, su modelo pedagógico constructivista permite orientar una formación crítica, innovadora y centrada en el desarrollo de los estudiantes.

La ubicación geográfica de la institución favorece el ambiente escolar, la movilidad, la funcionalidad y la seguridad de quienes hacen parte de la comunidad educativa. También se destaca la articulación con programas técnicos, especialmente con el SENA, lo cual amplía las oportunidades de formación y proyección laboral de los estudiantes.

7.2 Debilidades

Entre las principales debilidades se identifica la necesidad de fortalecer la integración de las familias al proceso educativo, de manera que su participación sea más activa y constante.

También se reconoce la falta de un enfoque pedagógico más unificado para el acompañamiento, la orientación y la convivencia social. A esto se suma la resistencia al cambio por parte de algunos miembros de la comunidad educativa, aspecto que exige procesos de diálogo, formación y participación.

7.3 Oportunidades

La institución cuenta con referentes conceptuales, pedagógicos, metodológicos y didácticos que sirven de soporte para el diseño curricular y el fortalecimiento de los procesos académicos.

Asimismo, los avances tecnológicos representan una oportunidad para enriquecer las prácticas pedagógicas, promover una didáctica más interactiva y mejorar la calidad de los aprendizajes.

7.4 Amenazas

Dentro de las amenazas se reconoce la baja inversión para el mantenimiento de la infraestructura física y los equipos institucionales.

También influyen factores sociales como la desintegración familiar, la inestabilidad económica, la rotación de familias, los índices de agresividad, intolerancia y discriminación en distintos entornos sociales.

Otra amenaza importante es la limitada inversión para acceder a tecnologías de punta, lo cual puede restringir las posibilidades de innovación educativa. De igual manera, algunos estilos de vida superficiales y facilistas dificultan el desarrollo pleno de la propuesta educativa institucional.

Reflexión institucional

Este diagnóstico invita a la comunidad educativa a reconocer los avances alcanzados, pero también los retos que deben ser atendidos de manera colectiva. Fortalecer la participación familiar, mejorar los ambientes de aprendizaje, avanzar en el uso pedagógico de la tecnología, consolidar la convivencia y mantener una cultura institucional abierta al cambio son tareas fundamentales para seguir construyendo una educación pertinente, integral y de calidad.

8. Gestión Directiva

La Gestión Directiva orienta el rumbo institucional de la Institución Educativa José Eustasio Rivera. Desde este componente se define el horizonte estratégico, la organización escolar, el gobierno institucional, la cultura educativa, el clima escolar y las relaciones con el entorno.

Esta gestión permite que la institución avance de manera organizada, participativa y coherente con su misión, visión, principios, valores y objetivos institucionales. A través de ella se fortalecen los procesos de planeación, seguimiento, autoevaluación y mejoramiento continuo, con la participación de los distintos estamentos de la comunidad educativa.


8.1 Direccionamiento estratégico y horizonte institucional

El direccionamiento estratégico de la Institución Educativa José Eustasio Rivera expresa la razón de ser de la institución, sus propósitos formativos y la proyección que orienta su desarrollo. En este horizonte se recogen la misión, la visión, los principios, los valores, los objetivos, las metas institucionales y la política de inclusión.

8.1.1 Misión

La Institución Educativa José Eustasio Rivera, ubicada en Puerto Carreño, Vichada, forma niños, jóvenes y adultos responsables, con espíritu crítico, emprendedor y proactivo, a través de procesos y estrategias de calidad que les permiten desarrollar competencias generadoras de oportunidades laborales legítimas, de equidad y prosperidad para ellos y para el país.

8.1.2 Visión

En el año 2030, la Institución Educativa José Eustasio Rivera se proyecta como una institución educativa de calidad, líder en el fortalecimiento de una cultura crítica, responsable y emprendedora, con capacidad para transformar y aplicar saberes a situaciones del entorno local, regional y nacional.

8.1.3 Principios institucionales

Los principios institucionales se derivan de la misión y la visión institucional, y reconocen al estudiante como centro del proceso educativo y participante activo de su formación integral.

Los principios que fundamentan la labor institucional son:

Práctica de valores.
Práctica emprendedora.
Excelencia académica.
Responsabilidad social.
Pensamiento crítico.

8.1.4 Valores institucionales

Los valores institucionales son cualidades que se expresan en acciones cotidianas y que orientan el comportamiento de los integrantes de la comunidad educativa.

La Institución Educativa José Eustasio Rivera prioriza los siguientes valores:

Respeto.
Responsabilidad.
Sentido de pertenencia.
Trabajo en equipo.
Participación activa.

8.1.5 Objetivos institucionales

La Institución Educativa José Eustasio Rivera tiene como objetivo general ofrecer a niños, jóvenes y adultos un proceso de formación por competencias educativas y de aprendizaje, orientado hacia la excelencia del desarrollo humano, la responsabilidad, el pensamiento crítico y la actitud emprendedora, generando oportunidades de trascendencia a nivel local, regional y nacional.

Desde la dimensión administrativa, la institución busca fortalecer su organización interna, establecer con claridad funciones, procedimientos y roles, realizar seguimiento y control a los procesos institucionales, mantener comunicación permanente entre sus sedes y apoyar la actualización y reactivación del Proyecto Educativo Institucional.

Desde la dimensión pedagógica, la institución orienta sus acciones hacia el intercambio de saberes, teniendo en cuenta el saber, el saber hacer, el saber ser y el saber estar. De esta manera se busca fomentar el espíritu crítico, ético, científico, investigativo, tecnológico y creativo de los estudiantes, para que se apropien del conocimiento y desarrollen habilidades que fortalezcan su formación integral y su proyección en el entorno.

En cuanto a los aprendizajes, la institución promueve el desarrollo de la personalidad, el respeto por los derechos humanos, la participación democrática, la adquisición de conocimientos científicos, técnicos y humanísticos, la cultura ecológica, el desarrollo de proyectos comunitarios y el acceso a recursos tecnológicos.

En la dimensión del desarrollo humano, la institución busca formar personas integrales en lo psicofísico, socioafectivo y cognitivo, capaces de relacionarse de manera autónoma, convivir pacíficamente, construir y aplicar saberes, ejercer liderazgo, fortalecer el sentido de pertenencia, practicar normas de cortesía y respetar la diversidad de culto, etnia y género.

En cuanto al impacto social, la institución fomenta proyectos de emprendimiento, fortalece el enfoque comunitario de sus prácticas institucionales, promueve actividades sociales, culturales, deportivas y recreativas, socializa investigaciones y favorece la participación de instituciones externas en los procesos educativos.

8.1.6 Metas institucionales

Las metas institucionales proyectan el mejoramiento continuo de la Institución Educativa José Eustasio Rivera hacia el año 2030. Entre ellas se destacan el fortalecimiento de los resultados institucionales, el desarrollo de competencias, la lectura crítica, el emprendimiento, la creatividad, la autonomía, el liderazgo, la continuidad en la cadena de formación y la vivencia de los valores institucionales.

La institución proyecta mejorar sus indicadores de calidad en los niveles de básica primaria, básica secundaria y media, fortalecer la formación por competencias en todas las asignaturas, consolidar un banco de proyectos de emprendimiento propuestos por los estudiantes de media y estimular el desarrollo de una mentalidad abierta, creativa y capaz de enfrentar los cambios y retos del mundo actual.

Asimismo, se busca fomentar la autonomía y el liderazgo de los estudiantes, fortalecer su crecimiento personal en una atmósfera de libertad y responsabilidad, desarrollar competencias que permitan la continuidad en estudios técnicos, tecnológicos o superiores, y promover la vivencia de los valores institucionales en todos los miembros de la comunidad educativa.

8.1.7 Política de inclusión

La Institución Educativa José Eustasio Rivera reconoce la educación inclusiva como una posibilidad para acoger a todos los estudiantes, independientemente de sus características personales, sociales, culturales o familiares.

Esta política parte de la convicción de que todos los estudiantes pueden aprender cuando el entorno educativo ofrece condiciones adecuadas, experiencias significativas y oportunidades reales de participación.

La institución admite estudiantes sin discriminación por razones de raza, cultura, género, ideología, credo, orientación, condición socioeconómica o situación de vulnerabilidad. También reconoce la atención a estudiantes con discapacidad, desplazamiento, analfabetismo u otras condiciones particulares.

La comunidad educativa es invitada a desarrollar actividades centradas en el respeto a la diferencia, la participación y la convivencia. De igual manera, la institución articula en el PEI los planes, programas y proyectos nacionales, regionales y locales orientados a la atención de la diversidad.

El Consejo Directivo vigila las formas de atención educativa para todos los estudiantes, mientras que el Consejo Académico orienta la implementación de modelos educativos, didácticas flexibles y opciones de comunicación que faciliten el acceso al currículo.

La inclusión se fortalece mediante la participación de todos los estudiantes en espacios democráticos como la elección del personero, el contralor y el consejo estudiantil, así como en actividades complementarias, extracurriculares y de bienestar.

8.1.8 Atención a estudiantes con necesidades educativas especiales

La atención a estudiantes con necesidades educativas especiales implica corresponsabilidad entre la familia, la institución y el estudiante. La institución reconoce la importancia de garantizar el derecho a la educación, la permanencia y la participación de los estudiantes diagnosticados o que requieren apoyos específicos.

Para estos casos, la coordinación informa al personal docente sobre las situaciones que requieren acompañamiento. Los docentes, según las condiciones del estudiante, establecen actividades de trabajo individual, flexibilizan estrategias y orientan procesos acordes con los ritmos y posibilidades de aprendizaje.

Las familias deben mantener comunicación permanente con la institución, entregar los soportes requeridos, informar sobre procesos médicos o terapéuticos cuando corresponda y acompañar el desarrollo de las actividades propuestas. La institución, por su parte, busca generar condiciones de apoyo, escucha, orientación y seguimiento.

8.1.9 Atención a estudiantes con capacidades excepcionales

La institución reconoce como estudiantes con capacidades excepcionales a quienes se destacan de manera sobresaliente en una o varias áreas del currículo, con desempeños académicos, artísticos, científicos, deportivos o relacionales por encima de los niveles esperados.

Identificar estos talentos permite brindar oportunidades de profundización, acompañamiento y desarrollo pleno de sus capacidades. La Coordinación Académica, en colaboración con los docentes, identifica los casos y orienta actividades de trabajo personalizado de acuerdo con el ritmo y las posibilidades de aprendizaje del estudiante.

Estos estudiantes pueden ser tenidos en cuenta para procesos de promoción anticipada, siempre de acuerdo con los criterios institucionales y el seguimiento académico correspondiente.

8.1.10 Atención a estudiantes de diversas etnias

La Institución Educativa José Eustasio Rivera reconoce la presencia de estudiantes pertenecientes a diversas etnias y comunidades culturales del territorio. Por ello, promueve el respeto por sus costumbres, tradiciones, formas de pensamiento y expresiones culturales.

La institución busca brindar asesoría especial a los estudiantes indígenas en las áreas donde presenten dificultades, especialmente en lenguaje y matemáticas. También promueve su participación en eventos culturales internos y externos, con el propósito de fortalecer la identidad, la inclusión y el reconocimiento de la diversidad.


8.2 Gestión estratégica

La Gestión Estratégica articula las acciones pedagógicas, organizativas y comunitarias necesarias para alcanzar los propósitos institucionales. En este componente se ubican la estrategia pedagógica, el seguimiento y la autoevaluación institucional.

8.2.1 Estrategia pedagógica

La Institución Educativa José Eustasio Rivera fundamenta su estrategia pedagógica en el modelo constructivista. Este enfoque entiende el aprendizaje como un proceso de construcción personal y colectiva de conocimientos, actitudes y experiencias, a partir de los saberes previos, la interacción con los compañeros, el acompañamiento docente y el contexto.

La estrategia pedagógica institucional reconoce que el aprendizaje no debe limitarse a la recepción pasiva de contenidos, sino que debe promover la participación, la reflexión, la resolución de problemas, la autonomía, la creatividad y la interacción social.

Dentro de este enfoque se tienen en cuenta propuestas como el aprendizaje significativo, el aprendizaje por descubrimiento, el aprendizaje centrado en la persona, el aprendizaje por imitación de modelos, la metodología activa, el aprendizaje cooperativo, la teoría de las inteligencias múltiples y la ecología de la educación.

El aprendizaje significativo busca que los nuevos conocimientos tengan sentido para los estudiantes y puedan relacionarse con sus saberes previos. El aprendizaje por descubrimiento promueve la exploración de diferentes maneras de resolver problemas. La metodología activa favorece la participación, la motivación y la implicación del estudiante en su proceso formativo.

El aprendizaje cooperativo fortalece la interacción entre pares, el trabajo en equipo, la comunicación y la reflexión sobre la manera como se aprende. La teoría de las inteligencias múltiples reconoce que los estudiantes tienen distintas formas de abordar el mundo y aprender, por lo cual la enseñanza debe considerar sus capacidades lingüísticas, lógico-matemáticas, visuales, espaciales, musicales, corporales, interpersonales e intrapersonales.

La institución también organiza su diseño curricular por competencias. Una competencia integra el saber conceptual, el saber procedimental y el saber actitudinal. Esto significa que los estudiantes no solo deben conocer información, sino también saber aplicarla y vincularla con valores, principios y actitudes que favorezcan el bienestar personal y social.

En la sede José Eustasio Rivera, la jornada diurna atiende de sexto a undécimo grado, con diseño curricular por competencias. En la jornada nocturna se atienden ciclos lectivos especiales integrados, orientados a jóvenes y adultos. En la media técnica se articula la formación con programas del SENA, favoreciendo el desarrollo de competencias laborales y la continuidad educativa o vinculación al sector productivo.

En la sede Miguel de Cervantes Saavedra, correspondiente a preescolar y básica primaria, se fortalecen estrategias pedagógicas relacionadas con el Programa Todos a Aprender, el uso pedagógico de materiales educativos, el análisis de resultados de evaluación, el estudio de clase y la reflexión sobre las prácticas de aula.

En preescolar se reconoce la importancia de estrategias que permitan ambientes de aprendizaje estimulantes, participativos y colaborativos, donde los niños y las niñas sean protagonistas de su propio proceso educativo.

La institución también promueve el uso de las bibliotecas escolares y la Colección Semilla, especialmente desde el área de Humanidades y Lengua Castellana, mediante el Proyecto Lector. Este proyecto busca fortalecer las competencias comunicativas, la lectura, la escritura, la comprensión lectora, la producción textual y la participación de las familias como mediadoras de estos procesos.

Cuando las condiciones impiden la presencialidad, la institución contempla estrategias de trabajo en casa, mediante guías físicas, recursos digitales, comunicación con las familias, asesoría docente y actividades académicas sincrónicas o asincrónicas. Estas acciones deben organizarse teniendo en cuenta el contexto de los estudiantes, sus posibilidades de conectividad, sus recursos tecnológicos y sus condiciones familiares.

8.2.2 Seguimiento y autoevaluación

La autonomía escolar y la integración institucional exigen una organización clara de las actividades, de manera que se cumplan los objetivos y metas establecidas. Por ello, la planeación, el seguimiento y la evaluación son herramientas fundamentales para garantizar que las acciones institucionales tengan sentido dentro del Proyecto Educativo Institucional.

El PEI, el plan de mejoramiento y el plan de estudios constituyen la carta de navegación de la institución. Estos documentos orientan las acciones escolares hacia el cumplimiento de los propósitos definidos por el equipo directivo y la comunidad educativa.

El mejoramiento continuo requiere la participación organizada de los diferentes integrantes de la comunidad educativa, bajo el liderazgo del rector y su equipo directivo. Este proceso incluye la conformación de grupos de trabajo, la definición de responsables, la organización de tareas y el establecimiento de tiempos y plazos.

La ruta de mejoramiento continuo se desarrolla en tres etapas:

La primera etapa es la autoevaluación institucional. En ella se recopila, sistematiza, analiza y valora información sobre el desarrollo de las acciones y los resultados de los procesos en cada una de las áreas de gestión. Esto permite identificar fortalezas y oportunidades de mejoramiento.

La segunda etapa es la elaboración del plan de mejoramiento. En este se definen objetivos, actividades, tiempos y responsables, con el fin de alcanzar los propósitos acordados en las diferentes áreas de gestión.

La tercera etapa es el seguimiento periódico al plan de mejoramiento. Este seguimiento permite establecer resultados, dificultades, retrasos, recursos utilizados y ajustes necesarios. Además, ofrece información para una nueva autoevaluación institucional.


8.3 Gobierno escolar

El Gobierno Escolar es el conjunto de órganos de participación que permite a los diferentes estamentos de la comunidad educativa intervenir en la orientación, dirección y vida institucional. Está fundamentado en la Ley General de Educación y sus decretos reglamentarios.

En la Institución Educativa José Eustasio Rivera, el Gobierno Escolar está constituido por el Consejo Directivo, el Consejo Académico y el Rector. Además, se articulan otros espacios de participación como la Comisión de Evaluación y Promoción, el Comité Escolar de Convivencia, el Consejo Estudiantil, el Personero Estudiantil, el Contralor Estudiantil, la Asamblea General de Padres de Familia y el Consejo de Padres.

8.3.1 Consejo Directivo

El Consejo Directivo es la instancia directiva de participación de la comunidad educativa y de orientación académica y administrativa de la institución. Está integrado por el rector, representantes de docentes, padres de familia y estudiantes.

Entre sus funciones se encuentran tomar decisiones que afecten el funcionamiento institucional, servir de instancia para resolver conflictos, adoptar el Manual de Convivencia, fijar criterios de admisión, garantizar los derechos de la comunidad educativa, aprobar planes de actualización, participar en la planeación y evaluación del PEI, estimular el buen funcionamiento institucional, establecer estímulos y sanciones, participar en la evaluación del personal, promover relaciones con otras instituciones y aprobar el presupuesto institucional.

El Consejo Directivo también se encarga de reglamentar procesos internos, promover la participación de padres y estudiantes, hacer seguimiento al Fondo de Servicios Educativos y darse su propio reglamento.

8.3.2 Consejo Académico

El Consejo Académico es un órgano del Gobierno Escolar y una instancia superior de orientación pedagógica. Está integrado por el rector, quien lo preside, los docentes de secundaria y media de las áreas definidas en el plan de estudios, y docentes de preescolar y primaria.

Sus integrantes son docentes de diversas especialidades, con capacidad de escucha, liderazgo, responsabilidad, equidad y creatividad para dinamizar estrategias relacionadas con el Proyecto Educativo Institucional.

Entre sus funciones están orientar los procesos pedagógicos, servir de órgano consultor del Consejo Directivo en la revisión del PEI, estudiar y mejorar el currículo, organizar el plan de estudios, participar en la evaluación institucional, integrar los consejos de docentes para la evaluación y promoción de estudiantes, recibir y decidir reclamos relacionados con la evaluación educativa y cumplir las funciones afines que le atribuya el PEI.

El rector

El rector es el representante legal de la institución y preside el Consejo Directivo, el Consejo Académico, el Comité Escolar de Convivencia y la Comisión de Evaluación y Promoción. Es responsable de ejecutar las decisiones tomadas por estos organismos y de orientar la comunidad educativa.

Entre sus funciones se encuentran orientar la ejecución del PEI, aplicar las decisiones del Gobierno Escolar, velar por el cumplimiento de las funciones docentes, promover el mejoramiento de la calidad educativa, mantener relaciones con autoridades educativas y comunidad local, establecer canales de comunicación, ejercer funciones disciplinarias, identificar nuevas tendencias para el mejoramiento institucional, promover actividades de beneficio social, aplicar disposiciones estatales, realizar procesos de inducción y evaluación docente, dirigir las dependencias institucionales y autorizar gastos según el presupuesto y la normatividad.

8.3.3 Comisión de Evaluación y Promoción

La Comisión de Evaluación y Promoción apoya los procesos de evaluación y promoción de los estudiantes. En la institución se conforman comisiones para primaria, secundaria y media diurna, y jornada nocturna.

Estas comisiones analizan los casos de estudiantes con dificultades persistentes en la consecución de logros, revisan los procesos individuales, proponen estrategias de apoyo, convocan a padres de familia, docentes y estudiantes, y hacen seguimiento a compromisos pedagógicos.

La comisión también analiza casos de desempeños excepcionalmente altos, recomienda actividades de profundización, estudia situaciones de promoción anticipada, verifica el cumplimiento del Sistema Institucional de Evaluación y deja constancia de sus decisiones en actas.

Sus integrantes deben ser responsables, imparciales, organizados, mediadores y conocedores del perfil requerido para la promoción de los estudiantes, en coherencia con el modelo pedagógico institucional.

8.3.4 Comité Escolar de Convivencia

El Comité Escolar de Convivencia es una instancia encargada de apoyar la promoción y seguimiento de la convivencia escolar, la educación para el ejercicio de los derechos humanos, sexuales y reproductivos, el desarrollo del Manual de Convivencia y la prevención y mitigación de la violencia escolar.

Este comité media y ayuda en la conciliación y resolución de conflictos escolares, activa la Ruta de Atención Integral cuando sea necesario y promueve mecanismos de prevención, atención y seguimiento.

Está integrado por el rector, el coordinador de convivencia, el presidente del consejo de estudiantes, el personero estudiantil, el presidente del consejo de padres de familia y un docente que lidere procesos o estrategias de convivencia escolar.

Entre sus funciones están identificar, documentar, analizar y resolver conflictos; liderar acciones de convivencia y ciudadanía; promover la vinculación a programas de convivencia; convocar espacios de conciliación; activar la Ruta de Atención Integral; hacer seguimiento al Manual de Convivencia y proponer estrategias pedagógicas que favorezcan mejores formas de relación en la comunidad educativa.

8.3.5 Consejo Estudiantil

El Consejo Estudiantil es el máximo órgano colegiado que asegura el ejercicio continuo de la participación estudiantil. Está integrado por representantes de los grados existentes en la institución, elegidos democráticamente.

Entre sus funciones están organizarse internamente, elegir al representante de los estudiantes ante el Consejo Directivo, invitar a reuniones a estudiantes y miembros de la comunidad educativa, identificar problemáticas estudiantiles, diseñar proyectos, dar a conocer actividades, promover la integración entre representantes de grupo, buscar procesos de formación en liderazgo, presentar planes de trabajo y participar en procesos de evaluación y veeduría institucional.

8.3.6 Personero Estudiantil

El Personero Estudiantil es un estudiante de grado undécimo encargado de promover el ejercicio de los derechos y deberes de los estudiantes. Es elegido por voto directo y secreto con participación de los estudiantes de la institución.

Debe destacarse por su rendimiento académico, comportamiento, liderazgo, sentido de pertenencia, honestidad, capacidad de propuesta y conocimiento de la filosofía institucional.

Entre sus funciones están promover el cumplimiento de los derechos y deberes de los estudiantes, organizar foros sobre temas de interés, recibir y evaluar quejas y reclamos, representar a los estudiantes ante el Comité de Convivencia, presentar solicitudes ante el rector, apelar decisiones cuando sea necesario y presentar informes de gestión.

8.3.7 Contralor Estudiantil

El Contralor Estudiantil y el Vicecontralor Estudiantil son figuras de participación orientadas al control social de la gestión educativa. Su elección busca fortalecer la cultura política, cívica y democrática de los estudiantes.

Entre sus objetivos están aumentar las competencias de participación estudiantil, reconocer al joven como actor importante del control social y promover la transparencia en el manejo de bienes y recursos públicos.

Sus funciones incluyen propiciar acciones de control social, promover la rendición de cuentas, canalizar inquietudes de la comunidad educativa sobre el presupuesto o bienes institucionales, informar resultados de gestión, conocer el PEI, el Plan de Mejoramiento, el presupuesto y el plan de compras, velar por el cuidado del medio ambiente y promover el uso racional de los recursos.

8.3.8 Asamblea General de Padres de Familia

La Asamblea General de Padres de Familia está conformada por la totalidad de padres y acudientes de la institución. Ellos son responsables del ejercicio de sus derechos y deberes en relación con el proceso educativo de sus hijos.

La asamblea debe reunirse mínimo tres veces al año por convocatoria del rector. Su propósito es asegurar la participación de las familias en el mejoramiento de los procesos educativos.

Los padres tienen derecho a conocer el Proyecto Educativo Institucional, el Manual de Convivencia, el plan de estudios, las estrategias pedagógicas, el Sistema Institucional de Evaluación y el Plan de Mejoramiento. También pueden participar en la construcción, ejecución y modificación del PEI, recibir información sobre el rendimiento académico y convivencial de sus hijos, elegir y ser elegidos en órganos de participación, y expresar sus opiniones de manera respetuosa.

Entre sus deberes están matricular oportunamente a sus hijos, asegurar su permanencia escolar, cumplir con los compromisos adquiridos en la matrícula y el Manual de Convivencia, contribuir a un clima de respeto y responsabilidad, comunicar irregularidades, apoyar las acciones de mejoramiento institucional, acompañar el proceso educativo y participar en la autoevaluación institucional.

8.3.9 Consejo de Padres de Familia

El Consejo de Padres de Familia es un órgano de participación destinado a asegurar la intervención continua de las familias en el proceso educativo y a elevar los resultados de calidad del servicio.

Está integrado por un padre representante de cada grado o grupo escolar. Se elige en la primera asamblea general de padres y se reúne como mínimo cuatro veces al año.

Entre sus funciones están contribuir con el rector en el análisis y uso de resultados de evaluaciones, apoyar actividades artísticas, científicas, técnicas y deportivas, participar en planes de mejoramiento, promover formación para padres, propiciar un clima de confianza y concertación, presentar propuestas de mejoramiento del Manual de Convivencia, colaborar en acciones de salud, aprendizaje, integración escolar y medio ambiente, presentar propuestas de modificación del PEI y elegir representantes de padres ante el Consejo Directivo.


8.4 Cultura institucional

La Cultura Institucional está conformada por los valores, prácticas, reconocimientos, hábitos, experiencias y formas de relación que identifican a la Institución Educativa José Eustasio Rivera.

8.4.1 Reconocimiento de logros

La institución cuenta con un sistema de estímulos y reconocimientos a los logros de estudiantes, docentes, administrativos y padres de familia. Este sistema hace parte de la cultura institucional y permite valorar los esfuerzos, talentos y aportes de la comunidad educativa.

Entre los reconocimientos a estudiantes se encuentran menciones de honor por mejores resultados académicos, mejor bachiller, mejor estudiante de básica primaria, permanencia en la institución, emprendimiento, desempeño deportivo, vivencia de valores, rendimiento académico, comportamiento, representación estudiantil y participación destacada en actividades institucionales.

También se reconocen acciones relevantes mediante izadas de bandera, cuadros de honor, felicitaciones, publicaciones, observador del estudiante y homenajes institucionales.

Al personal docente y administrativo se le reconoce por su labor, dedicación, sentido de pertenencia, participación en eventos, aportes académicos, culturales, deportivos, artísticos, investigaciones, escritos, innovaciones educativas o experiencias significativas en el aula.

Los padres de familia también pueden ser reconocidos por sus aportes al Proyecto Educativo Institucional, su participación activa, compromiso, sentido de pertenencia y apoyo a las actividades institucionales.

8.4.2 Identificación y divulgación de buenas prácticas

La institución reconoce las buenas prácticas como experiencias que permiten resolver problemas, atender necesidades, mejorar procesos y generar resultados significativos. Una buena práctica puede ser pedagógica, administrativa, cultural, deportiva o comunitaria, siempre que contribuya al mejoramiento institucional.

Las buenas prácticas deben pertenecer al ámbito educativo, buscar la excelencia y la calidad de la gestión, haber pasado por procesos de planeación, ejecución, evaluación y revisión, estar en aplicación, solucionar un problema o aportar a la mejora continua.

También deben ser eficaces, sostenibles, replicables, innovadoras, originales y contar con evidencias que permitan verificar sus resultados.

La institución propone realizar al menos una convocatoria anual de buenas prácticas. Estas serán difundidas, evaluadas por el Comité de Calidad Institucional y publicadas mediante los canales institucionales, entre ellos la página web y el periódico institucional.


8.5 Clima escolar

El Clima Escolar se relaciona con la forma como los integrantes de la comunidad educativa conviven, participan, se comunican, resuelven conflictos y construyen sentido de pertenencia.

La Institución Educativa José Eustasio Rivera busca promover un ambiente respetuoso, participativo, inclusivo y favorable para el aprendizaje y la formación integral.

8.5.1 Pertinencia y participación

Los estudiantes se identifican con la institución y sienten orgullo de pertenecer a ella. Participan en actividades internas y externas, representan a la institución y fortalecen su sentido de pertenencia mediante el respeto por la filosofía, los principios, los valores, los símbolos y el uniforme institucional.

La filosofía institucional se fundamenta en una visión humanista e integral de la persona. Esta visión concibe al ser humano como sujeto capaz de desarrollar sensibilidad, solidaridad, compromiso, juicio ético, conocimiento, participación y responsabilidad con el bien común.

La institución orienta su formación hacia la construcción de sujetos capaces de vivir de acuerdo con valores, actuar con responsabilidad, participar democráticamente y comprometerse con su comunidad.

Los principios institucionales son: práctica de valores, práctica emprendedora, excelencia académica, responsabilidad social y pensamiento crítico.

Los valores institucionales son: respeto, responsabilidad, sentido de pertenencia, trabajo en equipo y participación activa.

En esta sección también se retoman los símbolos institucionales: la bandera y el escudo, los cuales expresan identidad, paz, conocimiento, sabiduría y pertenencia al territorio de Puerto Carreño y del Vichada.

El uniforme institucional se entiende como parte de la identidad y presentación de los estudiantes. El PEI establece las características del uniforme de educación física, diario para damas, diario para caballeros, jornada nocturna y opciones acordadas con padres de familia.

El perfil del estudiante riverista se orienta hacia una persona que gestiona proyectos emprendedores, lidera procesos comunitarios, asume su autoformación, evidencia desarrollo integral, participa en espacios democráticos, analiza problemas, propone soluciones, aporta al cuidado ambiental y busca la excelencia académica y social.

El perfil del egresado se proyecta hacia una persona capaz de gestionar emprendimientos, demostrar sentido de pertenencia, liderar procesos sociales, económicos y políticos de la región, y distinguirse por su autosuperación.

8.5.2 Ambiente físico

La institución cuenta con dos sedes: José Eustasio Rivera y Miguel de Cervantes Saavedra.

La sede José Eustasio Rivera está conformada por varias secciones que incluyen aulas de clase, unidades sanitarias, oficinas administrativas, coordinación académica, orientación escolar, sala de docentes, laboratorio de física y química, sala de sistemas, aula de apoyo, aula de idiomas, tienda escolar, cocina, comedor, aula virtual, cancha múltiple, tarima, zonas de circulación, jardines y árboles que proporcionan sombra.

La sede Miguel de Cervantes Saavedra cuenta con aulas de clase, unidades sanitarias, cocina, comedor, depósito, tienda escolar, sala de sistemas, coordinación, biblioteca interactiva, cancha múltiple, zonas de circulación y espacios verdes.

Estos ambientes físicos permiten el desarrollo de actividades académicas, administrativas, deportivas, culturales y comunitarias. La institución reconoce la importancia de mantener y mejorar estos espacios para garantizar condiciones adecuadas de aprendizaje y bienestar.

8.5.3 Inducción a nuevos estudiantes

La institución cuenta con un programa de inducción y acogida para estudiantes nuevos y sus familias. Este proceso se realiza al inicio del año escolar y busca facilitar la adaptación a la vida institucional.

La inducción permite que los estudiantes conozcan los espacios, las personas, las dependencias, los docentes, los directivos, los derechos, los deberes, las normas y las oportunidades que ofrece la institución.

Entre sus objetivos están disminuir el temor frente a una nueva etapa escolar, facilitar la transición entre instituciones o sedes, favorecer la integración al grupo, dar a conocer los beneficios institucionales y recoger información para caracterizar a los estudiantes y mejorar su atención.

Las actividades de inducción incluyen bienvenida, organización por grados, presentación del personal directivo, docente y administrativo, ingreso a las aulas, recorrido por dependencias, conocimiento del direccionamiento estratégico, socialización del Manual de Convivencia, actividades lúdico-pedagógicas y cierre de jornada.

En la primera asamblea general de padres también se realiza inducción a familias y acudientes, abordando temas como dependencias institucionales, derechos y deberes, Manual de Convivencia, Sistema Institucional de Evaluación, horarios de atención y mecanismos de participación.

8.5.4 Motivación hacia el aprendizaje

La motivación hacia el aprendizaje es fundamental para despertar, mantener y orientar el interés de los estudiantes por su proceso educativo.

Directivos, docentes y personal administrativo orientan su trabajo con altas expectativas sobre el rendimiento de los estudiantes, promoviendo la permanencia escolar, la continuidad hacia la educación superior y el compromiso de las familias con el proceso formativo.

La institución desarrolla procesos, programas y proyectos que estimulan la motivación hacia el aprendizaje, entre ellos salidas pedagógicas, integración de la media con el SENA, participación en estrategias académicas y deportivas, jornadas escolares complementarias, feria del emprendimiento, encuentros de ciencia y tecnología, servicio social estudiantil y proyectos pedagógicos transversales.

También cuenta con espacios que favorecen ambientes de aprendizaje, como biblioteca, aula virtual interactiva, aula de idiomas, laboratorio de física y química y sala de sistemas.

8.5.5 Manual de Convivencia

El Manual de Convivencia es un instrumento que orienta los principios, valores, estrategias y actuaciones que favorecen un clima organizacional armónico entre los integrantes de la comunidad educativa.

Su propósito es crear ambientes adecuados para el desarrollo de la personalidad, la convivencia armónica, el respeto, la valoración de la diversidad y la resolución adecuada de conflictos.

El Manual de Convivencia es difundido desde rectoría, coordinación y dirección de grupo. Debe ser conocido por estudiantes, familias, docentes y demás integrantes de la comunidad educativa.

La institución revisa periódicamente el Manual de Convivencia para garantizar su pertinencia, actualización y aporte al clima institucional.

8.5.6 Actividades extracurriculares

La institución ofrece actividades extracurriculares que complementan la formación integral de los estudiantes y permiten el uso adecuado del tiempo libre.

Estas actividades pueden ser artísticas, recreativas, culturales, deportivas, científicas o comunitarias. Se desarrollan de acuerdo con cronogramas, proyectos pedagógicos, convenios interinstitucionales, planes de área y necesidades del contexto.

La participación en estas actividades contribuye al desarrollo de habilidades, talentos, disciplina, sentido de pertenencia, convivencia y proyección institucional.

8.5.7 Bienestar de los estudiantes

La institución establece un programa de bienestar estudiantil con servicios complementarios que contribuyen al mejoramiento de la calidad de vida de los estudiantes.

Entre estos servicios se encuentran alimentación escolar, transporte escolar, orientación escolar, laboratorios, aula virtual interactiva, sala de sistemas, biblioteca, unidades sanitarias, cancha múltiple, tienda escolar y atención en primeros auxilios.

El bienestar estudiantil busca apoyar la permanencia, la participación, la salud, la seguridad y el desarrollo integral de los estudiantes.

8.5.8 Manejo de conflictos y casos difíciles

El manejo de conflictos y casos difíciles se orienta desde el Comité Escolar de Convivencia. Esta instancia establece directrices, criterios, mecanismos y procedimientos para atender situaciones que afectan la convivencia escolar.

La institución busca que los conflictos sean abordados de manera pedagógica, respetuosa, oportuna y conforme al Manual de Convivencia, promoviendo el diálogo, la mediación, la conciliación y la activación de rutas cuando sea necesario.


8.6 Relaciones con el entorno

La Institución Educativa José Eustasio Rivera reconoce la importancia de mantener relaciones positivas con las familias, autoridades educativas, instituciones aliadas y sectores productivos.

Estas relaciones fortalecen la gestión institucional, amplían las oportunidades de formación y favorecen la participación comunitaria.

8.6.1 Familias o acudientes

Los padres de familia y acudientes son los primeros educadores de sus hijos. Por ello, tienen el compromiso de participar activamente en la labor formativa de la institución.

La institución realiza reuniones periódicas con padres de familia para intercambiar información, solicitar apoyos pedagógicos y afectivos, socializar estrategias de trabajo y establecer acuerdos que favorezcan el desempeño de los estudiantes.

Los canales de comunicación con las familias incluyen circulares, teléfono celular, reuniones institucionales, visitas domiciliarias, espacios de atención, asambleas generales, convivencias, escuela de padres y página web.

8.6.2 Autoridades educativas

La institución asume las directrices del Ministerio de Educación Nacional, la Secretaría de Educación Departamental y la Alcaldía Municipal.

Mantiene comunicación formal e informal con estas entidades mediante solicitudes, peticiones, informes y acciones de acompañamiento que fortalecen la prestación del servicio educativo.

8.6.3 Otras instituciones

La institución cuenta con alianzas y apoyos de diferentes entidades que contribuyen a la gestión institucional.

Entre estas se encuentran el SENA, mediante la integración de la educación media con programas técnicos; COMCAJA, con jornadas escolares complementarias; la Secretaría de Salud, con programas de atención y prevención; la Policía Nacional, con acciones de atención, registro y control; entidades deportivas como IDER e IMDER, que apoyan procesos de educación física, recreación y deporte; y espacios culturales como la Casa de la Cultura Indio Venancio y la Casa de la Cultura Pedro Antonio Ipuja, que fortalecen la formación folclórica y cultural.

8.6.4 Sector productivo

El sector productivo es importante para garantizar la pertinencia de la formación laboral y para fortalecer programas institucionales orientados al desarrollo de competencias laborales y específicas.

El SENA, por su vínculo con este sector, se reconoce como aliado estratégico para el mejoramiento de los programas de formación en competencias laborales de los estudiantes de educación media.

La institución permanece atenta a las oportunidades de vinculación con el sector productivo local, buscando ampliar las posibilidades de formación, emprendimiento y proyección de sus estudiantes.

9. Gestión Académica

Componente pedagógico y curricular

La Gestión Académica constituye uno de los componentes centrales del Proyecto Educativo Institucional de la Institución Educativa José Eustasio Rivera. Desde esta gestión se orientan los procesos pedagógicos, curriculares, didácticos, evaluativos y de seguimiento académico que permiten organizar la formación de los estudiantes en los diferentes niveles, sedes y jornadas.

Este componente articula el plan de estudios, la jornada escolar, la evaluación, las prácticas pedagógicas, la gestión de aula y los procesos de seguimiento académico. Su propósito es garantizar una educación integral, pertinente y coherente con el horizonte institucional, el modelo pedagógico constructivista, las competencias definidas para cada área y las necesidades del contexto.

La Gestión Académica permite que la institución organice sus acciones educativas con base en los lineamientos del Ministerio de Educación Nacional, la normatividad vigente, los estándares básicos de competencias, los Derechos Básicos de Aprendizaje, los proyectos pedagógicos y las apuestas formativas propias del PEI.


9.1 Diseño pedagógico curricular

El diseño pedagógico curricular orienta la manera como la institución organiza los procesos de enseñanza y aprendizaje. En él se define el plan de estudios, la jornada escolar y la evaluación, teniendo como propósito la formación integral de los estudiantes desde preescolar hasta la educación media.

Este diseño busca responder tanto a las exigencias legales del sistema educativo colombiano como a las necesidades reales de la comunidad educativa. Por ello, articula las áreas obligatorias y fundamentales, las áreas optativas, los proyectos pedagógicos, las competencias, los contenidos, las metodologías, los recursos y los criterios de evaluación.

9.1.1 Plan de estudio

El plan de estudios de la Institución Educativa José Eustasio Rivera se fundamenta en las directrices del Ministerio de Educación Nacional y en la normatividad vigente. Su propósito es promover una formación integral en los estudiantes, desde preescolar hasta grado once, mediante el desarrollo de competencias interpretativas, argumentativas, procedimentales y específicas de cada área del conocimiento.

Como componente del currículo, el plan de estudios organiza las áreas fundamentales y obligatorias, las áreas optativas definidas de acuerdo con el Proyecto Educativo Institucional y los proyectos pedagógicos que complementan la formación de los estudiantes.

El plan de estudios debe responder a las exigencias legales y, al mismo tiempo, contribuir al cumplimiento de los objetivos planteados en el PEI. Por esta razón, las áreas fundamentales se orientan al desarrollo de aprendizajes significativos, al fortalecimiento de competencias y a la preparación de los estudiantes para responder a los estándares esperados por el Ministerio de Educación Nacional en las pruebas externas.

Las áreas fundamentales y obligatorias contempladas por la institución son:

Matemáticas.

Humanidades, Lengua Castellana e Idiomas Extranjeros.

Ciencias Sociales, Filosofía, Historia, Geografía, Constitución Política y Democracia.

Ciencias Naturales y Educación Ambiental.

Educación Religiosa.

Educación Ética y en Valores Humanos.

Educación Artística.

Educación Física, Recreación y Deportes.

Tecnología e Informática.

Además de las áreas fundamentales, la institución contempla áreas de especialidad, especialmente relacionadas con la formación comercial, de acuerdo con la misión, la visión y la orientación del PEI. Estas áreas deben implementarse de manera pertinente en los diferentes niveles educativos, ajustándose a las características del contexto y a las necesidades de formación de los estudiantes.

El plan de estudios se concibe como un esquema estructurado que organiza las áreas obligatorias, las áreas optativas y sus respectivas asignaturas. En este se deben establecer los contenidos, temas o preguntas problematizadoras de cada asignatura y proyecto pedagógico, así como las actividades que permitirán desarrollar los aprendizajes esperados.

También debe definir la distribución del tiempo y la secuencia del proceso educativo, señalando el periodo lectivo y el grado en el que se desarrollarán las diferentes actividades. De igual manera, debe precisar la metodología que se aplicará en cada asignatura y proyecto, incluyendo el uso de material didáctico, textos escolares, laboratorios, ayudas audiovisuales, informática educativa y otros medios que orienten la acción pedagógica.

El plan de estudios debe incorporar los Estándares Básicos de Competencias, los Lineamientos Curriculares, los Derechos Básicos de Aprendizaje y las competencias correspondientes a cada grado, de tal manera que el currículo institucional sea coherente, organizado y pertinente.

9.1.2 Jornada escolar

La jornada escolar de la Institución Educativa José Eustasio Rivera se encuentra institucionalizada de acuerdo con los lineamientos establecidos en el Decreto 1850 de 2002, mediante el cual se reglamenta la organización de la jornada escolar y la jornada laboral de directivos docentes y docentes de los establecimientos educativos estatales.

La jornada escolar corresponde al tiempo diario que dedica la institución a sus estudiantes en la prestación directa del servicio educativo, de acuerdo con el calendario académico, el plan de estudios y las normas vigentes.

En la sede Miguel de Cervantes Saavedra, correspondiente a primaria, la jornada se desarrolla de lunes a viernes de 6:30 a. m. a 12:00 m.

En la sede José Eustasio Rivera, correspondiente a secundaria y media, la jornada diurna se desarrolla de lunes a viernes de 6:30 a. m. a 12:50 p. m.

La jornada nocturna se desarrolla de lunes a viernes de 6:30 p. m. a 10:00 p. m.

En situaciones especiales, contextos complejos o tiempos de crisis sanitaria, la jornada escolar podrá ajustarse de acuerdo con las disposiciones legales del Gobierno Nacional, las autoridades educativas competentes y las decisiones que la institución asuma en el marco de su autonomía.

9.1.3 Evaluación

La evaluación es concebida como una acción formativa mediante la cual se emite un juicio valorativo sobre el proceso de desarrollo del estudiante. Este juicio se realiza a partir de un seguimiento permanente que permite reconocer los avances alcanzados frente a los desempeños propuestos, los conocimientos adquiridos y construidos, las habilidades y destrezas desarrolladas, así como las actitudes y valores asumidos durante el proceso educativo.

La evaluación permite observar no solo lo que el estudiante sabe, sino también la manera como aplica sus aprendizajes, cómo participa, cómo se relaciona con los demás, cómo asume sus responsabilidades y cómo avanza en su formación integral.

El Sistema Institucional de Evaluación se fundamenta en el Decreto 1290 de 2009, mediante el cual las instituciones educativas establecen los mecanismos de evaluación, seguimiento y promoción de los estudiantes. En este marco, la Institución Educativa José Eustasio Rivera cuenta con directrices propias aprobadas por el Consejo Directivo mediante el Acuerdo No. 021 del 27 de noviembre de 2014.

Los parámetros de evaluación y promoción de la institución son los definidos y adoptados en el Sistema Institucional de Evaluación de los Aprendizajes de los Estudiantes – SIEE. Este sistema orienta los criterios, procedimientos, instrumentos, escalas, estrategias de apoyo y mecanismos de seguimiento que permiten valorar el proceso académico y formativo de los estudiantes.


9.2 Prácticas pedagógicas

Las prácticas pedagógicas corresponden a las acciones, estrategias, metodologías y recursos que utilizan los docentes para favorecer el aprendizaje de los estudiantes. Estas prácticas deben estar articuladas con el modelo pedagógico constructivista, con el plan de estudios, con los proyectos transversales y con las características de cada grupo.

La institución reconoce que las prácticas pedagógicas no se limitan al desarrollo de contenidos, sino que deben promover la participación, la reflexión, el trabajo colaborativo, la apropiación del conocimiento, la formación en valores y el desarrollo de competencias para la vida.

9.2.1 Opciones didácticas para las áreas, asignaturas y proyectos transversales

Para lograr un desempeño didáctico eficiente en las áreas, asignaturas y proyectos transversales, los docentes de la Institución Educativa José Eustasio Rivera orientan su práctica mediante acciones pedagógicas que favorecen el aprendizaje significativo, la participación democrática y la formación integral.

Entre estas acciones se encuentra el fomento del diálogo, la toma de decisiones, el trabajo en equipo y la búsqueda de la verdad de manera participativa. También se promueve una relación de comprensión y empatía con los estudiantes, tanto en lo individual como en lo colectivo.

La institución reconoce y valora las potencialidades de los estudiantes como seres humanos. Por ello, busca identificar los talentos presentes en cada uno, propiciando su desarrollo y comprendiendo que toda institución educativa debe ser una escuela de talentos, donde cada estudiante descubra y fortalezca sus posibilidades.

Las prácticas pedagógicas deben involucrar al estudiante de forma activa y responsable en la construcción del conocimiento. Para ello, es necesario contar con planes de trabajo, propósitos claros y objetivos precisos que orienten el proceso de enseñanza y aprendizaje.

El uso de la tecnología educativa se considera un apoyo importante para orientar y enriquecer los procesos de aprendizaje. La tecnología debe ponerse al servicio de una educación más humana, personalizada, participativa y pertinente.

La institución promueve una cultura centrada en valores, capaz de integrar las mentalidades científicas, técnicas y humanísticas que hacen parte de la vida escolar y social. Desde las distintas disciplinas se busca facilitar aprendizajes enfocados en el desarrollo humano y en los cambios que exige la sociedad actual.

También se reconoce la importancia de conocer y respetar los estilos y ritmos de aprendizaje de cada estudiante. La orientación pedagógica debe basarse en las potencialidades y no en las limitaciones. Cada estudiante tiene talentos y posibilidades; por ello, necesita un adulto mediador que lo acompañe a encontrar los métodos apropiados a sus características cognitivas y emocionales.

La educación personalizada permite superar prácticas basadas en el castigo, el miedo o la angustia, y favorece el desarrollo de seres humanos más auténticos. En este sentido, la institución busca crear espacios de reflexión que permitan analizar las conductas negativas y convertirlas en oportunidades de crecimiento personal.

El diálogo permanente con los estudiantes se reconoce como una estrategia válida para el aprendizaje de los diferentes saberes y para la construcción de proyectos de vida con sentido.

En contextos complejos, situaciones de crisis o procesos de transición, la institución reconoce la necesidad de ajustar el currículo y las prácticas pedagógicas. Por ello, se contemplan criterios como la flexibilización curricular, la transversalidad educativa, la integración curricular, la contextualización, la dimensión socioemocional del aprendizaje, el pensamiento crítico, la adecuación de tiempos y actividades, la inclusión y el reconocimiento de la diversidad.

La flexibilización curricular permite realizar modificaciones de acuerdo con las necesidades educativas, dando un lugar central a la dimensión socioemocional y al aprendizaje integral.

La transversalidad educativa permite establecer propósitos formativos generales que pueden vincularse con todas las áreas, aunque no pertenezcan de manera exclusiva a una disciplina.

La integración curricular promueve la articulación entre asignaturas para abordar desafíos formativos comunes y significativos.

La contextualización curricular impulsa el uso de situaciones del entorno para generar aprendizajes relevantes, conectados con el territorio, la cultura y la vida de los estudiantes.

La dimensión socioemocional del aprendizaje se reconoce como un componente clave del desarrollo integral y no como un aspecto separado del conocimiento.

El pensamiento crítico promueve la reflexión fundamentada, el análisis de distintas fuentes y posiciones, y la toma de postura desde una perspectiva ética y consciente.

La adecuación contextual y temporal permite considerar las dificultades, condiciones y tiempos disponibles de los estudiantes, especialmente cuando existen limitaciones de conectividad, desigualdad o circunstancias familiares complejas.

La inclusión y la diversidad exigen reconocer las características, necesidades y retos de aprendizaje de cada grupo, promoviendo una educación más justa y pertinente.

9.2.2 Estrategias para las actividades escolares

El modelo pedagógico constructivista y las políticas internas de evaluación determinadas en el SIEE orientan la intencionalidad de las actividades escolares en las diferentes asignaturas.

Estas actividades buscan fortalecer los conocimientos que el estudiante construye y apropia con la orientación del docente. Por esta razón, las responsabilidades escolares no se reducen únicamente a tareas para desarrollar en casa, sino que incluyen diversas actividades que permiten fortalecer desempeños en el ser, el saber y el saber hacer.

Las actividades escolares deben contribuir al logro de competencias. Para ello, es necesario que exista coherencia en su programación, elaboración y evaluación. Deben estar diseñadas tanto para aprender como para valorar lo aprendido.

Las actividades deben implicar al estudiante en el logro de objetivos específicos, incluir instrucciones completas y claras, ser razonables y adaptadas a sus capacidades, generar productos o evidencias que puedan analizarse, brindar información al docente sobre los aprendizajes alcanzados, reforzar conocimientos, afianzar procesos desarrollados en clase, vincular a la familia y evaluar los avances en el proceso de enseñanza y aprendizaje.

9.2.3 Uso articulado de los recursos para el aprendizaje

La Institución Educativa José Eustasio Rivera cuenta con recursos humanos, físicos, didácticos y tecnológicos que apoyan el desarrollo de las diferentes áreas del conocimiento.

En la sede Miguel de Cervantes Saavedra, correspondiente a primaria, se cuenta con biblioteca escolar interactiva, bibliotecaria, implementos deportivos, materiales didácticos y cancha múltiple con cubierta.

En la sede José Eustasio Rivera, correspondiente a secundaria y media diurna y nocturna, se cuenta con biblioteca escolar, bibliotecaria, laboratorio de química, física y biología, sala de sistemas, aula virtual interactiva, cancha múltiple y aula de idiomas.

Estos recursos deben ser utilizados por las diferentes áreas con el propósito de enriquecer las clases, fortalecer la interacción entre estudiantes y docentes, y favorecer una educación ajustada a las tecnologías de la información y las comunicaciones.

Para garantizar un uso adecuado y equitativo de los recursos, la institución organiza horarios que respondan a las necesidades de cada área. De esta manera, se busca que las clases sean más dinámicas y cuenten con una infraestructura adecuada para el aprendizaje.

Los estudiantes deben hacer uso responsable de los elementos, bienes y recursos institucionales, tanto en actividades académicas como recreativas, culturales y deportivas.

Las prácticas en laboratorios, salas, aulas especializadas y espacios deportivos deben permitir que las habilidades se desarrollen de manera articulada con los conocimientos teóricos. Los recursos para el aprendizaje deben estar al servicio de la propuesta pedagógica institucional y evidenciarse en cambios de actitud, participación y desempeño de los estudiantes.

9.2.4 Uso de los tiempos para el aprendizaje

Los tiempos para el aprendizaje en la Institución Educativa José Eustasio Rivera se rigen por la normatividad legal vigente. Sin embargo, su administración puede realizarse de manera flexible cuando se presenten situaciones académicas, culturales, recreativas o de seguridad que así lo requieran.

El rector, o la persona que delegue, podrá modificar los periodos de clase sin afectar la jornada escolar establecida por resolución. También podrá realizar ajustes en el horario para recuperar clases que no se hayan podido desarrollar.

La institución propende por la realización de actividades extracurriculares que complementen la jornada escolar y contribuyan a la formación integral de los estudiantes. Estas actividades permiten fortalecer capacidades, intereses, talentos, habilidades sociales, participación y sentido de pertenencia institucional.


9.3 Gestión de aula

La Gestión de Aula se relaciona con la manera como se organizan y desarrollan los procesos pedagógicos dentro del salón de clase y en los diferentes espacios de aprendizaje.

Este componente incluye la relación pedagógica, la planeación de clases, el estilo pedagógico y la evaluación en el aula. Su propósito es garantizar ambientes de aprendizaje respetuosos, participativos, organizados y orientados al desarrollo integral de los estudiantes.

9.3.1 Relación pedagógica

En el proceso de enseñanza y aprendizaje inciden múltiples factores que pueden favorecer o dificultar los resultados educativos. Dentro de estos factores, la relación entre docente y estudiante cumple un papel fundamental.

El docente, como líder de su clase y coordinador de las actividades de aprendizaje, debe propiciar condiciones que permitan al estudiante desarrollar sentimientos de superación, valoración personal, autoestima, confianza y seguridad. Una relación pedagógica adecuada puede fortalecer el aprendizaje, mientras que una relación inadecuada puede generar frustración, apatía o desmotivación.

Los docentes, como parte esencial de la relación educativa, están llamados a promover ambientes óptimos, basados en la confianza, el respeto mutuo, la comunicación y la escucha.

En la institución, la relación entre docentes y estudiantes debe manifestarse en una comunicación respetuosa y amable, orientada a formar personas capaces de escuchar, ser escuchadas y expresar sus puntos de vista frente a los distintos temas de formación.

Los docentes utilizan diferentes recursos y estrategias para permitir que los estudiantes adquieran conocimientos, habilidades y bases necesarias para su desempeño dentro del contexto escolar.

Para fortalecer la relación pedagógica, se proponen acciones como conocer previamente los antecedentes académicos y convivenciales del grupo, revisar el Manual de Convivencia y el Sistema Institucional de Evaluación, presentar el programa de trabajo, el cronograma de actividades y las formas de evaluación.

También se recomienda realizar dinámicas de presentación, crear ambientes de trabajo con reglas claras, distribuir las tareas de manera equitativa, evitar tratos preferenciales, fomentar las relaciones interpersonales mediante actividades grupales, cumplir los compromisos acordados con los estudiantes y llevar un seguimiento real de los avances personales.

El docente debe estar atento a los indicadores del grupo, promover el respeto y la cortesía, evitar confrontaciones, aprovechar la creatividad de los estudiantes, detectar liderazgos positivos, estimular la participación y mostrar interés real por las inquietudes, propuestas y consultas individuales o grupales.

9.3.2 Planeación de clases

La planeación de clases es una herramienta fundamental para organizar el proceso de enseñanza y aprendizaje. En la Institución Educativa José Eustasio Rivera, los docentes se apoyan en instrumentos como el plan de área, el programador de clase y los proyectos de aula.

La planeación permite definir propósitos, organizar contenidos, seleccionar estrategias, prever recursos, diseñar actividades y establecer formas de evaluación. De esta manera, se busca que las clases sean participativas, dinámicas, integrales y coherentes con el modelo pedagógico institucional.

La institución fomenta el sentido de pertenencia y el trabajo en equipo por áreas, con el propósito de mejorar los procesos de aprendizaje mediante el desarrollo de competencias. En este enfoque, el estudiante es el eje central y el docente actúa como orientador.

Las reuniones de área permiten actualizar, evaluar y mejorar procesos, compromisos y resultados. También facilitan el intercambio de experiencias, la revisión de planes de estudio y la construcción colectiva de estrategias pedagógicas.

La planeación y el desarrollo de las clases se basan en el plan de estudios elaborado por los docentes, con fechas establecidas por periodos, espacios de evaluación, aplicación de pruebas tipo ICFES y temáticas educativas acordes con los intereses y necesidades de los estudiantes.

La institución emplea un formato de planeación de clase que incluye datos fundamentales como fecha, eje temático, recursos, actividades a desarrollar y evaluación. Estos documentos son revisados periódicamente por la Coordinación Académica.

Los criterios institucionales de planeación parten de los Estándares Básicos de Competencias propuestos por el Ministerio de Educación Nacional y contemplados en los planes de área. Las clases deben ser planeadas según las competencias y temáticas de cada área, desarrolladas con metodologías adecuadas y en coherencia con el modelo pedagógico institucional.

9.3.3 Estilo pedagógico

El estilo pedagógico de la institución se fundamenta en el modelo constructivista. En este modelo, el rol del docente es esencial, pues se convierte en mediador, orientador y facilitador del aprendizaje.

El docente abre caminos para que el estudiante se acerque al conocimiento. Su forma de escuchar, preguntar, atender, acoger, crear condiciones y proponer experiencias de aprendizaje hace parte de un trabajo pedagógico que requiere disposición profesional, formación continua y evaluación permanente.

Para garantizar el cumplimiento del modelo pedagógico constructivista, los docentes deben promover estilos de enseñanza orientados al pensamiento racional, al análisis de ideas y conceptos, al pensamiento crítico, a la autonomía, a la resolución de problemas y a la generación de nuevos conocimientos.

También deben favorecer la exploración de nuevas posibilidades, la expresión creativa, la sensibilidad estética, las tutorías, el trabajo con problemas, la lluvia de ideas y otras estrategias que permitan a los estudiantes expresarse con fluidez, defender sus trabajos y formular ideas propias.

El estilo pedagógico institucional se orienta hacia la comprensión, la complejidad y la interdisciplinariedad. El docente reconoce la diversidad de opiniones, promueve los aportes de distintas disciplinas, aplica diversos métodos de enseñanza y trabaja en equipo con otros profesionales.

De esta manera, el estudiante participa en un ambiente dinámico, abierto, múltiple y dispuesto al cambio, a lo diferente y a lo inesperado.

9.3.4 Evaluación en el aula

La evaluación en el aula se desarrolla de acuerdo con lo establecido en el Sistema Institucional de Evaluación Escolar – SIEE. Los docentes utilizan diversas técnicas e instrumentos para valorar el rendimiento académico y el proceso formativo de los estudiantes.

Entre estos instrumentos se encuentra la observación del trabajo diario en clase, las intervenciones orales, el trabajo individual, el trabajo en grupo, el análisis de actividades realizadas, la valoración de la capacidad oral y escrita, la organización de ideas, la claridad en la exposición, la capacidad de síntesis, los resúmenes, los esquemas y las pruebas escritas u orales.

Las pruebas no deben considerarse como el único elemento para valorar al estudiante. La evaluación debe avanzar hacia procesos más integrales, como entrevistas, autoevaluación, coevaluación y participación de las familias como fuentes complementarias de información.

La evaluación también debe formar en la responsabilidad, promover el seguimiento a estudiantes con desempeño bajo y facilitar actividades de apoyo y refuerzo para superar dificultades.

El Sistema Institucional de Evaluación Escolar se aplica de manera permanente. La institución realiza seguimiento, cuenta con información estadística y evalúa periódicamente el sistema para ajustarlo de acuerdo con las necesidades de los estudiantes y la diversidad presente en la comunidad educativa.

En opciones pedagógicas de educación a distancia o trabajo no presencial, el modelo se centra en el estudiante. Esto implica una metodología más abierta y flexible, que ofrezca herramientas para que cada estudiante construya su propio proceso de aprendizaje, sea protagonista de la apropiación del conocimiento y fortalezca la regulación y autorregulación de sus aprendizajes.


9.4 Proceso de seguimiento académico

El proceso de seguimiento académico permite acompañar el rendimiento de los estudiantes, analizar resultados, identificar dificultades, establecer acciones de mejoramiento y fortalecer la comunicación con las familias.

Este seguimiento se realiza de manera permanente y articula el trabajo de docentes, áreas, coordinación académica, Consejo Académico, Comisión de Evaluación y Promoción, estudiantes y padres de familia.

9.4.1 Seguimiento a los resultados académicos

Los docentes realizan seguimiento continuo al rendimiento académico de los estudiantes. Una vez por periodo, se reúnen por áreas para analizar los resultados de los indicadores propuestos, revisar el cumplimiento de metas y plantear estrategias de mejoramiento.

También se informa a los padres de familia sobre la situación académica y convivencial de sus hijos o acudidos. Esta información se comunica mediante citaciones, entrevistas con docentes directores de grupo y entregas de informes académicos.

En los informes se presentan los avances formativos de las diferentes áreas, las fortalezas y dificultades de los estudiantes, así como recomendaciones y actividades de apoyo para superar debilidades.

El Consejo Académico, a través de la Comisión de Evaluación y Promoción, revisa y analiza periódicamente el sistema de seguimiento de los resultados académicos. A partir de este análisis, se realizan ajustes y se proponen estrategias que contribuyan al mejoramiento de las prácticas pedagógicas.

9.4.2 Uso pedagógico de las evaluaciones externas

Los docentes, reunidos por departamentos o áreas, analizan los resultados de las pruebas externas Saber 3°, 5°, 9° y 11°, así como los resultados de Evaluar para Avanzar.

Estos resultados sirven como parte del diagnóstico de las diferentes áreas del conocimiento. A partir de ellos se plantean metas de calidad, indicadores de desempeño y acciones orientadas al mejoramiento de las prácticas de aula.

La Coordinación Académica realiza seguimiento a la relación entre los resultados de las pruebas externas y las prácticas pedagógicas. Este análisis permite tomar acciones preventivas o correctivas e incorporarlas al Plan de Mejoramiento Institucional.

El uso pedagógico de las evaluaciones externas no debe entenderse únicamente como revisión de resultados, sino como una oportunidad para fortalecer la planeación, las estrategias de enseñanza, la evaluación interna y los procesos de aprendizaje de los estudiantes.

9.4.3 Seguimiento a la asistencia

El ausentismo es una variable que afecta negativamente el aprendizaje de los estudiantes. Por esta razón, la institución reconoce que su tratamiento requiere la participación activa de padres de familia, estudiantes, docentes y directivos.

Cada docente lleva un registro de asistencia por área y grupo. Al finalizar cada periodo lectivo, estos registros se reportan en los informes correspondientes y se tienen en cuenta en el boletín escolar.

El Manual de Convivencia considera como falta la inasistencia injustificada a las actividades curriculares y extracurriculares programadas por la institución.

El registro de asistencia permite contar con información precisa sobre las ausencias de los estudiantes. Sin embargo, su propósito principal es mantener una comunicación oportuna con las familias. Los acudientes tienen la obligación de informar a la institución cuando un estudiante falte a clase, presentando la excusa correspondiente por escrito.

De igual manera, la institución debe informar a los padres o acudientes sobre las ausencias, especialmente en los casos de estudiantes reincidentes.

El Coordinador de Disciplina y Convivencia revisa y evalúa periódicamente el control y tratamiento del ausentismo, con el fin de implementar los ajustes necesarios.

9.4.4 Actividades de recuperación y apoyo pedagógico para estudiantes con dificultades de aprendizaje

De acuerdo con el Sistema Institucional de Evaluación Escolar, los docentes incorporan en sus prácticas pedagógicas actividades de apoyo orientadas al desarrollo de competencias básicas y al mejoramiento de los resultados académicos de los estudiantes.

Entre las estrategias generales de apoyo se encuentran el aprendizaje colaborativo, la identificación de ambientes de aprendizaje en el hogar, el uso de recursos didácticos que motiven a los estudiantes, las asesorías personalizadas o en pequeños grupos, la utilización de diferentes técnicas e instrumentos de evaluación y la valoración integral del progreso de los estudiantes.

Para estudiantes con necesidades educativas especiales, además de las estrategias anteriores, la institución buscará asesoría, acompañamiento y remisión a profesionales cuando sea necesario. Esto permite realizar diagnósticos, recibir orientación y acompañar el trabajo docente con las adaptaciones curriculares pertinentes.

Las actividades de apoyo se realizan durante el desarrollo de las acciones académicas y están relacionadas con las estrategias metodológicas implementadas en clase. Los planes de apoyo son actividades diferentes y permanentes que se programan para superar insuficiencias presentadas durante los periodos académicos. Estos planes pueden desarrollarse durante el periodo o al finalizarlo.

Las actividades de apoyo deben responder a las necesidades de los estudiantes en relación con las competencias y los indicadores de desempeño establecidos en cada área.

La institución entiende por actividades de apoyo todas las estrategias y acciones orientadas a mejorar el desempeño de los estudiantes y a resolver situaciones pedagógicas pendientes. Estas acciones forman parte de las actividades pedagógicas ordinarias y también pueden realizarse una o dos semanas antes de finalizar cada periodo lectivo, especialmente en el último periodo académico.

El Consejo Académico, a través de la Comisión de Evaluación y Promoción, revisa y evalúa periódicamente los efectos y resultados de las actividades de recuperación y planes de apoyo. Esta revisión permite ajustar las estrategias y mejorar los resultados académicos de los estudiantes dentro del marco del SIEE.

9.4.5 Seguimiento a los egresados

El seguimiento a los egresados es liderado por la Coordinación Académica. Este proceso permite conocer la trayectoria de los estudiantes después de finalizar su formación en la institución y valorar el impacto de la educación recibida.

La institución vincula a estudiantes de grado noveno, desde el área de emprendimiento, para aplicar encuestas a los egresados del año inmediatamente anterior de ambas jornadas. Posteriormente, los estudiantes realizan la tabulación de las respuestas y presentan los resultados con sus respectivos registros e informes.

La información recolectada permite conocer datos como edad, género, lugar de residencia, continuidad en la cadena de formación, nivel de estudios que cursan, relación de esos estudios con el énfasis de la institución, situación laboral, relación del trabajo con la formación recibida y condiciones de desempleo.

Una de las principales dificultades en este proceso es la ubicación de los egresados, debido a que muchos cambian de domicilio o número de contacto. Para enfrentar esta situación, la Coordinación Académica proyecta generar un directorio de egresados con dirección domiciliaria y correo electrónico al finalizar cada año lectivo.

El seguimiento a egresados permite fortalecer la relación entre la institución y quienes han pasado por sus aulas. También aporta información valiosa para revisar la pertinencia de la formación, fortalecer la orientación vocacional, mejorar los programas académicos y proyectar acciones de apoyo a la continuidad educativa y laboral de los estudiantes.

10. Gestión Administrativa y Financiera

Componente administrativo

La Gestión Administrativa y Financiera de la Institución Educativa José Eustasio Rivera orienta los procesos de apoyo que permiten el adecuado funcionamiento institucional. Desde este componente se organizan acciones relacionadas con la matrícula, el archivo académico, los boletines de calificaciones, la administración de la planta física, los recursos para el aprendizaje, los servicios complementarios, el talento humano y el manejo financiero y contable.

Esta gestión es fundamental porque garantiza las condiciones necesarias para que los procesos directivos, académicos y comunitarios se desarrollen de manera organizada, eficiente, transparente y coherente con el Proyecto Educativo Institucional.


10.1 Apoyo a la gestión académica

El apoyo a la gestión académica comprende los procesos administrativos que respaldan el desarrollo educativo de los estudiantes. Entre ellos se encuentran la matrícula, el archivo académico y la elaboración y entrega de boletines de calificaciones.

Estos procesos permiten organizar la información institucional, garantizar el acceso al servicio educativo, hacer seguimiento a la trayectoria escolar de los estudiantes y mantener una comunicación clara con las familias.

10.1.1 Proceso de matrícula

La matrícula es el acto mediante el cual el estudiante adquiere el derecho de acceder a los beneficios que ofrece la institución para desarrollar su proceso de formación integral durante un año lectivo. Esta puede ser renovada cada año hasta la terminación de los ciclos que ofrece la Institución Educativa.

En la Institución Educativa José Eustasio Rivera, el proceso de matrícula se organiza en cuatro subprocesos:

Oferta.
Solicitudes.
Asignación.
Matrícula y novedades.

La oferta permite proyectar los cupos disponibles para el siguiente año escolar, teniendo en cuenta la capacidad de atención de la institución y los recursos disponibles.

Las solicitudes incluyen la prematrícula de estudiantes antiguos, mediante la cual se garantiza el cupo para el año siguiente, así como las solicitudes de traslado y la inscripción de estudiantes nuevos.

La asignación comprende la promoción de los estudiantes y la asignación de cupos para estudiantes nuevos, de acuerdo con la disponibilidad institucional.

La matrícula y novedades incluyen la matrícula de estudiantes antiguos, el registro de estudiantes retirados y la matrícula de estudiantes nuevos.

Para los estudiantes antiguos, los requisitos contemplan realizar el proceso de matrícula de acuerdo con el cronograma institucional, haber realizado el proceso de prematrícula, presentar paz y salvo institucional y cumplir con los demás requerimientos establecidos por la institución. Los estudiantes que reprueben el grado estarán sujetos a la disponibilidad de cupos para el año siguiente.

Para los estudiantes nuevos, se solicita certificado de retiro del SIMAT, fotocopia del registro civil y documento de identidad, certificados de estudio de años anteriores, fotocopia del carné o certificación de la EPS, carpetas requeridas, certificación de conducta y demás documentos necesarios según la condición del estudiante.

Para la atención de población desplazada se tiene en cuenta lo dispuesto en la normatividad correspondiente sobre prestación del servicio educativo para población desplazada por la violencia. En el caso de población migrante, la institución garantiza la prestación del servicio educativo conforme a las disposiciones vigentes.

La matrícula por transferencia puede realizarse en cualquier momento del año escolar, siempre que se cuente con constancia escrita de liberación del SIMAT, certificado de comportamiento y constancia de desempeños académicos obtenidos en los periodos transcurridos del grado que el estudiante esté cursando.

10.1.2 Archivo académico

El archivo académico es un proceso fundamental para mantener organizada y actualizada la información de los estudiantes. De acuerdo con la Ley General de Archivo, la institución conserva y administra los registros académicos bajo la responsabilidad de la Secretaría Académica y la Coordinación Académica.

En el archivo académico físico se encuentran documentos como fichas de matrícula, libros de calificaciones o valoraciones, libros de actas de grado, libros de registro de títulos, hojas de vida de egresados y carpetas con la documentación de los estudiantes activos.

Estas carpetas pueden contener registro civil, fotocopia del documento de identidad, carné de salud, Sisbén, certificados de notas de años anteriores cursados en otras instituciones, soportes de consignación y documentos de los padres o acudientes.

Además del archivo físico, la institución cuenta con información registrada en el Sistema Institucional de Información, donde se dispone de datos relacionados con horarios, registro de estudiantes, registro del personal directivo, docente y administrativo, sábanas de calificaciones, planillas de notas por periodo, listados de estudiantes, carnés, diplomas y reportes estadísticos y académicos.

El archivo académico permite garantizar la trazabilidad de la información escolar, la expedición de certificados, el seguimiento institucional y la conservación adecuada de la memoria académica de la institución.

10.1.3 Boletines de calificaciones

Los boletines de calificaciones son informes académicos que permiten comunicar a las familias y a los estudiantes los avances, dificultades, fortalezas y recomendaciones del proceso formativo.

Estos informes se entregan, a más tardar, ocho días después de terminado cada periodo académico. El año escolar se divide en cuatro periodos de igual duración, por lo cual se entregan cuatro informes periódicos a los padres de familia, más un quinto informe final y definitivo.

El informe final incluye la evaluación integral del estudiante en su desempeño académico, personal y social, y registra la promoción o no promoción del estudiante.

Los informes académicos se entregan en medio físico y utilizan un lenguaje claro, descriptivo, explicativo y accesible para toda la comunidad. Presentan dos escalas valorativas: una escala numérica institucional y otra correspondiente a la escala nacional.

Estos informes permiten a padres, docentes y estudiantes apreciar el avance en la formación del educando y proponer acciones necesarias para continuar adecuadamente el proceso educativo.

Entre sus finalidades principales se encuentran determinar la obtención de los desempeños definidos en el plan de estudios, reconocer el avance en la adquisición de conocimientos, estimular el afianzamiento de valores y actitudes, favorecer el desarrollo de capacidades y habilidades, identificar intereses, ritmos de desarrollo y estilos de aprendizaje, reconocer dificultades y ofrecer oportunidades de aprendizaje a partir de los aciertos, el error y la experiencia.

El proceso de elaboración de boletines inicia con la alimentación de la base de datos del Sistema Institucional de Información. Allí se registra información de los estudiantes, logros de desempeño, recomendaciones, dificultades, fortalezas, intensidad horaria, áreas y nombres de docentes.

Al finalizar cada periodo, los docentes entregan las planillas diligenciadas en formato digital. Luego se cargan al sistema, se genera una sábana de calificaciones y valoraciones, se socializa con los estudiantes para realizar posibles correcciones y, posteriormente, se generan e imprimen los boletines para ser entregados a los padres de familia.


10.2 Administración de la planta física y de los recursos

La administración de la planta física y de los recursos permite garantizar que los espacios, bienes, equipos e infraestructura institucional se encuentren en condiciones adecuadas para el desarrollo de los procesos educativos.

Este componente incluye el mantenimiento de la planta física, los programas de adecuación y embellecimiento, el seguimiento al uso de los espacios, la adquisición de recursos para el aprendizaje, el suministro y dotación, el mantenimiento de equipos y la seguridad institucional.

10.2.1 Mantenimiento de la planta física

El mantenimiento adecuado de los bienes institucionales es una acción preventiva que permite atender oportunamente trabajos de urgencia y evitar gastos excesivos en reparaciones costosas.

La institución contempla diferentes niveles de mantenimiento:

Mantenimiento periódico.
Reparaciones locativas.
Reparaciones mayores.
Mejoras.

El mantenimiento periódico busca conservar las edificaciones mediante procesos de lavado, limpieza e inspección de instalaciones, elementos estructurales, arquitectónicos y cerramientos.

Las reparaciones locativas atienden los daños o deterioros propios del uso normal de las edificaciones, por lo cual deben adelantarse con cierta periodicidad.

Las reparaciones mayores responden a daños imprevistos o riesgos detectados durante las inspecciones. Estas acciones deben realizarse de manera inmediata para evitar la parálisis parcial o total del servicio educativo o riesgos para la comunidad.

Las mejoras de infraestructura se desarrollan de acuerdo con la disponibilidad de recursos. Deben estar sustentadas en estudios, diseños técnicos, inventarios y diagnósticos que definan procedimientos, responsables e inversiones necesarias.

Cada año, dentro del presupuesto institucional, se contempla un rubro destinado al mantenimiento de la planta física, especialmente en lo relacionado con puertas, ventanas, pupitres, unidades sanitarias, grifos y otros elementos necesarios para el funcionamiento escolar.

La institución también gestiona apoyo ante la Secretaría de Educación Departamental y la Alcaldía Municipal para mantener en buen estado la planta física y proyectar su ampliación cuando sea necesario.

10.2.2 Programas de adecuación y embellecimiento de la planta física

Los programas de adecuación y embellecimiento de la planta física buscan ofrecer espacios agradables, seguros y adecuados para el desarrollo de las actividades académicas, administrativas, culturales, deportivas y comunitarias.

Estas acciones se articulan con el Servicio Social Estudiantil, especialmente de la jornada nocturna, y con proyectos pedagógicos como Derechos Humanos y Democracia, Educación Sexual y Construcción de Ciudadanía, Proyecto Ambiental, Embellecimiento, Bienestar Social y Aprovechamiento del Tiempo Libre.

El propósito es promover una actitud de respeto, conservación y cuidado hacia la infraestructura física, el entorno natural, los bienes institucionales y la propiedad privada.

Estos programas se desarrollan mediante campañas, charlas, talleres, mensajes, actividades de organización, planeación y participación comunitaria, fortaleciendo el sentido de pertenencia y la corresponsabilidad de los diferentes estamentos de la comunidad educativa.

10.2.3 Seguimiento al uso de los espacios

Los espacios físicos de la institución se organizan de acuerdo con las necesidades de la comunidad educativa y la infraestructura disponible en cada sede. Para su adecuado uso, la institución establece reglamentos, horarios y normas que permiten hacer seguimiento y evaluación permanente.

En la sede José Eustasio Rivera, el acceso al interior del colegio está permitido a estudiantes, docentes, directivos, personal administrativo y de apoyo. Las personas externas solo pueden ingresar con autorización institucional y cuando sus funciones estén relacionadas directamente con el colegio.

La permanencia en la institución después de la jornada ordinaria debe estar vinculada a actividades extracurriculares y contar con el acompañamiento del docente responsable. De lo contrario, los estudiantes deben permanecer cerca de la entrada mientras son recogidos.

Las oficinas administrativas permiten atender de manera ágil, oportuna y eficiente las solicitudes de la comunidad educativa, autoridades y demás personas. La institución cuenta con espacios como Rectoría, Coordinación Académica, Secretaría Ejecutiva y Coordinación de Disciplina y Convivencia.

Los salones son espacios destinados al desarrollo de las clases, el intercambio de conocimientos, el planteamiento de preguntas y la búsqueda de soluciones frente a los problemas del contexto. Cada curso cuenta con un salón asignado, y los estudiantes pueden decorarlo bajo condiciones de cuidado y responsabilidad.

Las tiendas escolares ofrecen productos comestibles a los estudiantes durante los descansos y en otros momentos autorizados por los docentes.

La cancha de actividades múltiples es un espacio para el encuentro de la comunidad educativa y para el desarrollo de actividades deportivas, sociales, religiosas, culturales, recreativas, informativas y de sano esparcimiento.

La biblioteca es un lugar de lectura, estudio e investigación al servicio de la comunidad educativa durante la jornada escolar.

La sala de informática reúne los equipos de cómputo destinados a apoyar los procesos de enseñanza y aprendizaje. Su uso está regulado por horarios y normas internas.

El aula virtual interactiva es un espacio dotado con recursos tecnológicos como televisores, computadores portátiles, tabletas, equipo de sonido, proyector, pantalla interactiva y mobiliario. Está al servicio de docentes y estudiantes mediante solicitud previa y registro de uso.

El aula de inglés es un espacio climatizado y dotado con recursos tecnológicos para fortalecer los procesos de enseñanza y aprendizaje de una segunda lengua.

La sala de docentes es un lugar de descanso, convivencia, organización y trabajo pedagógico para los profesionales de la enseñanza.

El laboratorio permite el desarrollo de prácticas en Ciencias Naturales, Biología, Física y Química. Su uso exige el cumplimiento de reglas especiales de seguridad y el acompañamiento docente.

En la sede Miguel de Cervantes Saavedra se cuenta con aulas para los grados de preescolar a quinto, biblioteca, sala de sistemas, oficina de coordinación, tienda escolar, cocina, comedor, cancha múltiple y otros espacios que son utilizados bajo normas y horarios previamente establecidos.

10.2.4 Adquisición de los recursos para el aprendizaje

La adquisición de recursos para el aprendizaje es gestionada por el rector, con el propósito de garantizar la disponibilidad oportuna de materiales pedagógicos, tecnológicos, deportivos, culturales, administrativos y de certificación.

Entre estos recursos se encuentran textos de consulta, materiales audiovisuales, equipos tecnológicos, software educativo, implementos deportivos, instrumentos musicales, papelería, tóner, boletines, diplomas, reconocimientos y demás elementos necesarios para el desarrollo de las actividades institucionales.

La adquisición de recursos debe responder a la propuesta pedagógica y al Proyecto Educativo Institucional. Algunos de estos procesos se realizan mediante el Manual de Contratación definido en el Fondo de Servicios Educativos de la institución.

10.2.5 Suministro y dotación

El rector, con base en los proyectos institucionales, el presupuesto y el plan de compras, solicita la aprobación del Consejo Directivo para realizar los suministros necesarios para el funcionamiento de la institución.

Estos suministros incluyen elementos e insumos para la gestión administrativa, el aseo, el mantenimiento de la planta física y el desarrollo de los procesos educativos.

La dotación institucional busca garantizar que las sedes, dependencias y espacios escolares cuenten con los recursos mínimos necesarios para prestar un servicio educativo adecuado.

10.2.6 Mantenimiento de equipos y recursos para el aprendizaje

El mantenimiento de equipos y recursos para el aprendizaje se organiza de acuerdo con el plan de necesidades de cada sede y dependencia.

A partir de estos requerimientos se elaboran proyectos, presupuestos y planes de compras orientados a conservar y mejorar los equipos y recursos utilizados en los procesos pedagógicos.

Este mantenimiento es necesario para garantizar el uso continuo, seguro y eficiente de los recursos tecnológicos, didácticos, deportivos, administrativos y de laboratorio.

10.2.7 Seguridad y protección

La seguridad y protección institucional son fundamentales para salvaguardar la vida, la integridad y los bienes de la comunidad educativa.

La institución cuenta con servicio de vigilancia privada contratado por la Secretaría de Educación y Cultura, con prestación de servicio durante las veinticuatro horas.

Los sitios donde se guardan recursos educativos, archivos y equipos de oficina permanecen cerrados y protegidos. Las llaves son manejadas por personas autorizadas.

La institución contempla un plan de evacuación y rescate que comprende medidas en caso de incendio, terremoto y acciones terroristas. Para fortalecer estos mecanismos se realizan por lo menos dos simulacros durante el año escolar.

En caso de incendio o terremoto, se aplican los lineamientos definidos en el Plan de Prevención de Riesgos y el Programa de Seguridad Escolar.


10.3 Administración de recursos complementarios

La administración de recursos complementarios permite apoyar el bienestar de los estudiantes y fortalecer las condiciones necesarias para su permanencia y participación en la vida escolar.

Este componente incluye servicios como transporte, restaurante, cafetería, salud y estrategias de apoyo a estudiantes con bajo desempeño académico o dificultades de interacción.

10.3.1 Servicios de transporte, restaurante, cafetería y salud

La institución cuenta con programas definidos para algunos servicios complementarios como transporte, refrigerio y tienda escolar. Estos servicios se prestan procurando la calidad y regularidad necesarias para atender los requerimientos del estudiantado.

Además, la institución articula estos procesos con la oferta externa disponible, buscando ampliar las condiciones de bienestar, permanencia y atención a los estudiantes.

10.3.2 Apoyo a estudiantes con bajo desempeño académico o con dificultades de interacción

El apoyo a estudiantes con bajo desempeño académico o dificultades de interacción se realiza mediante actividades y planes de apoyo establecidos en el Sistema Institucional de Evaluación de los Estudiantes.

También se contemplan adaptaciones curriculares acordes con el enfoque metodológico institucional, especialmente para atender la heterogeneidad presente en las aulas de clase.

Estas acciones buscan promover la formación en valores, la convivencia, el aprender a ser y el aprender a vivir con los demás. De esta manera, se fortalece la capacidad de los estudiantes para relacionarse de manera asertiva dentro y fuera del contexto institucional.


10.4 Talento humano

El talento humano es uno de los pilares del desarrollo institucional. La Institución Educativa José Eustasio Rivera reconoce la importancia de contar con estudiantes, egresados, familias, docentes, directivos, administrativos, personal de apoyo y comunidad educativa comprometidos con el horizonte institucional.

Este componente define perfiles, procesos de inducción, formación, capacitación, asignación académica, pertinencia del personal vinculado, evaluación de desempeño, estímulos, apoyo a la investigación y bienestar del talento humano.

10.4.1 Perfiles

Perfil del estudiante

La formación integral que brinda la Institución Educativa José Eustasio Rivera busca que el estudiante se valore como un ser único e irrepetible, reconozca sus cualidades y debilidades y dé lo mejor de sí mismo.

El estudiante debe conocer y respetar el Manual de Convivencia, utilizar un lenguaje acorde con la filosofía institucional, fortalecer procesos de pensamiento como la reflexión, la crítica constructiva y el análisis de sus actos e ideas.

También se espera que se respete a sí mismo y a los demás, desarrolle una sólida formación ética y moral, exprese de manera responsable su sensibilidad por el arte, la música y la literatura, y asuma valores como respeto, responsabilidad, sentido de pertenencia, trabajo en equipo, participación activa, compromiso y honestidad.

El estudiante riverista debe desarrollar conocimientos científicos, tecnológicos, humanísticos y estéticos, vivenciar principios espirituales y morales con respeto por otras creencias, asumir una sexualidad responsable, fortalecer su autoestima, tener apertura hacia diversas culturas, religiones y opiniones, y actuar desde una postura de inclusión, responsabilidad social y respeto por las diferencias.

Asimismo, debe conocer, analizar y comprender la realidad nacional, valorar los símbolos patrios, fortalecer sus habilidades comunicativas en español e inglés, utilizar adecuadamente su tiempo libre mediante actividades físicas, lúdicas o deportivas, y tomar conciencia de la conservación, protección y mejoramiento del medio ambiente.

Perfil del egresado

El egresado de la Institución Educativa José Eustasio Rivera debe ser gestor en la creación y desarrollo de microempresas y empresas, demostrar sentido de pertenencia hacia la institución, liderar procesos socioeconómicos y políticos de la región y distinguirse por la búsqueda permanente de su autosuperación.

Perfil del padre de familia

La institución reconoce a la familia como núcleo fundamental de la sociedad y primera responsable de la educación de los hijos. Por ello, los padres de familia y acudientes deben unir esfuerzos con los demás miembros de la comunidad educativa.

Se espera que los padres proporcionen un ambiente familiar agradable, basado en el buen ejemplo, los buenos modales, la cortesía y la honradez. También deben acompañar a sus hijos en los procesos de crecimiento personal, estar atentos a la vida institucional, respaldar las acciones de formación integral, aportar soluciones y sugerencias frente a los conflictos, mantener una actitud de respeto hacia el personal vinculado a la institución y asumir con responsabilidad los cargos o funciones en los organismos de participación.

El padre de familia debe preocuparse por la calidad del servicio educativo, participar activamente en las organizaciones de padres, acompañar el proceso formativo de sus hijos y presentar sugerencias, quejas, reclamos y alternativas de solución de manera constructiva.

Perfil del docente

El docente de la Institución Educativa José Eustasio Rivera debe distinguirse por su competencia e idoneidad en las áreas a cargo, su profesionalismo en los procesos de enseñanza y aprendizaje, y su capacidad para guiar y orientar el aprendizaje de los estudiantes.

Debe implementar metodologías innovadoras, activas y participativas, centradas en el estudiante como sujeto activo de su aprendizaje. También debe manifestar compromiso institucional, evaluar permanentemente el proceso educativo, participar en procesos de capacitación y perfeccionamiento pedagógico, desarrollar actividades de planeación y evaluación institucional, y participar en actividades formativas, culturales y deportivas.

El docente debe brindar orientación estudiantil, atender a la comunidad y a los padres de familia, propiciar una educación de calidad, producir material educativo, ser equitativo, dar trato cortés a todos los miembros de la comunidad, capacitarse de manera permanente, practicar valores como puntualidad, responsabilidad, tolerancia y respeto, y manejar adecuadamente las nuevas tecnologías al servicio de la educación.

Perfil del directivo

El directivo docente de la institución debe caracterizarse por ser comunicador, líder, emprendedor, coordinador, visionario, enlace, creativo, gestor, flexible, tenaz, negociador y capaz de anticipar cambios y oportunidades.

Debe poseer competencias sólidas en el campo pedagógico y administrativo, conocer y aplicar las normas vigentes, ejercer liderazgo, promover el trabajo en equipo, gestionar recursos y procesos ante otras instituciones, mantener excelentes relaciones interpersonales, conocer ampliamente el PEI, actuar con justicia y equidad, mantenerse actualizado en nuevas tecnologías, motivar al talento humano, facilitar procesos de capacitación y proyectar la institución hacia mayores niveles de calidad y cobertura.

Perfil del administrativo

El personal administrativo debe estar integrado al funcionamiento de la institución, brindar atención oportuna y respetuosa, aplicar normas de cortesía, ofrecer soluciones a las necesidades de la comunidad, elaborar y tramitar documentos con eficiencia, trabajar en equipo, tener sentido organizacional, manejar nuevas tecnologías, usar racionalmente los recursos a su cargo y cumplir con puntualidad y permanencia en su sitio de trabajo.

Perfil del personal de apoyo

El personal de apoyo debe distinguirse por su capacidad de atención, cortesía, solución rápida y eficaz de las necesidades de la comunidad, uso racional de equipos y recursos, puntualidad, permanencia en el sitio de trabajo, interés por la buena presentación de la institución, colaboración con la marcha del plantel, trabajo en equipo, sentido organizacional y cumplimiento de normas de seguridad laboral.

Perfil de la comunidad educativa

La comunidad educativa debe caracterizarse por ser cooperadora, solidaria, recíproca, comprometida, con sentido de pertenencia, promotora del acceso a servicios de educación, recreación, asistencia técnica y salud, gestora del desarrollo integral, defensora del medio ambiente e impulsora de la investigación y la transferencia de tecnología.

10.4.2 Inducción

Al iniciar el año lectivo, los directivos organizan y dirigen el programa de inducción y reinducción del personal que labora en la institución.

Este proceso busca profundizar en el direccionamiento estratégico, revisar el programa de mejoramiento continuo y organizar el funcionamiento institucional.

La inducción se desarrolla durante la semana de desarrollo institucional, mediante un plan de trabajo diario en el que se organizan comisiones por áreas, reuniones generales y actividades de planeación.

10.4.3 Formación y capacitación

La formación y capacitación del personal docente, directivo, administrativo y de servicios se orienta de acuerdo con las directrices y políticas de la Secretaría de Educación y Cultura Departamental.

La institución reconoce la importancia de la actualización permanente como condición necesaria para mejorar la calidad del servicio educativo, fortalecer las prácticas pedagógicas y responder a los retos institucionales.

10.4.4 Asignación académica

La asignación académica se realiza teniendo en cuenta las orientaciones establecidas en la normatividad vigente sobre jornada escolar y jornada laboral.

El tiempo que los estudiantes dedican al desarrollo de actividades escolares con el apoyo de sus docentes es un factor fundamental para el mejoramiento de la calidad educativa.

Los docentes de preescolar, primaria, secundaria y media deben cumplir con la asignación académica y las actividades curriculares complementarias establecidas para los establecimientos educativos estatales.

El tiempo restante de la jornada laboral puede cumplirse dentro o fuera de la institución, en actividades curriculares complementarias. El rector puede solicitar informes mensuales sobre estas actividades y convocar ocasionalmente a los docentes para acciones institucionales, culturales, recreativas o de integración.

La asignación académica y los periodos de clase se organizan de acuerdo con la intensidad horaria correspondiente a cada nivel educativo. La dirección de grupo se considera una responsabilidad fundamental para orientar la formación integral de los estudiantes y atender a los padres de familia.

El tiempo de recreo también hace parte de las actividades educativas importantes para el desarrollo de actitudes y valores, y debe ser atendido como parte de la permanencia del docente en el establecimiento.

10.4.5 Pertinencia del personal vinculado

La institución reconoce que es de todos y para todos. Por ello, el personal vinculado debe identificarse con la institución, conocer y compartir el horizonte institucional, y orientar sus acciones hacia el cumplimiento de los objetivos y metas estratégicas.

La participación de todos los miembros de la comunidad educativa permite construir una responsabilidad compartida frente a la formación integral de los estudiantes.

La historia, filosofía, propósitos, símbolos, valores, problemas, resultados, misión y visión institucional fortalecen la identidad, el compromiso y el sentido de pertenencia. Cada persona vinculada aporta desde su rol al desarrollo personal e institucional.

10.4.6 Evaluación de desempeño

La evaluación de desempeño se realiza a docentes y directivos docentes vinculados bajo la normatividad vigente, especialmente a partir del Decreto 1278 de 2002 y los aplicativos establecidos para este proceso.

Al iniciar el año escolar se socializa el proceso, se realizan los acuerdos de evaluación y durante el año se recolectan las evidencias correspondientes.

Aunque la evaluación se formaliza al finalizar el año escolar, se entiende como un proceso continuo, sistemático y basado en evidencias, orientado al mejoramiento permanente del personal que labora en la institución.

10.4.7 Estímulos

La institución reconoce y estimula los valores, habilidades sociales, artísticas, deportivas y de aprendizaje de los integrantes de la comunidad educativa.

Como el talento humano es base del desarrollo institucional, se revisan y ajustan continuamente las estrategias de reconocimiento al personal vinculado.

La institución apoya la actividad académica, la producción pedagógica, la investigación, los estudios de actualización y posgrado, así como la participación en eventos científicos y culturales.

También promueve ambientes pedagógicos que favorecen la motivación, el desarrollo del potencial humano y el sentido de pertenencia. Entre estas acciones se encuentran la Feria Empresarial, el Encuentro de Ciencia y Tecnología, actividades de creatividad, emprendimiento, jornadas deportivas, recreativas y publicaciones institucionales.

Al personal vinculado se le reconoce públicamente y por escrito su proyección a la comunidad, capacidad investigativa, buen desempeño, dedicación, convivencia y sentido de pertenencia.

10.4.8 Apoyo a la investigación

La investigación se entiende como una competencia inherente al ser humano, que posibilita el descubrimiento, la comprensión de la realidad y la orientación del quehacer educativo.

En la institución, la investigación debe estar presente durante la construcción y desarrollo del PEI. Las investigaciones pedagógicas hacen parte del trabajo diario de docentes y estudiantes, quienes se preocupan por actualizarse y profundizar sobre temas y problemáticas del entorno.

La investigación permite analizar necesidades, relaciones sociales, causas, efectos y tendencias, así como generar opciones de cambio. El docente tiene un papel significativo como investigador de la cotidianidad pedagógica y puede liderar procesos de lectura crítica de la realidad institucional y comunitaria.

La institución fomenta la investigación en el aula y la investigación etnográfica, apoyándose en visitas domiciliarias y en el estudio de problemáticas sociales que afectan a la comunidad educativa.

10.4.9 Bienestar del talento humano

El bienestar del talento humano se fortalece mediante actividades promovidas por entidades externas como cajas de compensación, EPS y Secretaría de Educación.

Al interior de la institución también se desarrollan jornadas de integración orientadas al bienestar del personal vinculado, direccionadas por el Comité de Bienestar.

La institución reconoce la labor de los docentes y del personal en cada una de sus funciones, y los motiva constantemente para que su desempeño contribuya al mejoramiento institucional.


10.5 Apoyo financiero y contable

El apoyo financiero y contable garantiza la organización, administración, seguimiento y control de los recursos económicos de la institución.

Este componente comprende el presupuesto anual del Fondo de Servicios Educativos, la contabilidad, los ingresos y gastos, y el control fiscal.

10.5.1 Presupuesto anual del Fondo de Servicios Educativos

El presupuesto anual del Fondo de Servicios Educativos se programa teniendo en cuenta la calificación y estimación de ingresos y gastos.

El rector elabora el proyecto de presupuesto de ingresos y gastos, detallado por conceptos, rubros y proyectos de inversión, ajustado a las normas presupuestales vigentes. Este proyecto se somete a consideración del Consejo Directivo para su aprobación.

Una vez aprobado, se emite el acto administrativo de liquidación y distribución presupuestal para la vigencia fiscal correspondiente, comprendida entre el 1 de enero y el 31 de diciembre. Dicho acto debe ser firmado por el rector y registrado en el libro presupuestal.

El presupuesto institucional se organiza de acuerdo con las prioridades y necesidades de las sedes, niveles y jornadas. Toma como referentes el Plan Operativo Anual, el PEI, el Plan de Mejoramiento, el plan de necesidades y la normatividad vigente.

Además, el plan de ingresos y egresos se relaciona con los flujos de caja, buscando garantizar el funcionamiento adecuado de la institución.

10.5.2 Contabilidad

El proceso contable consiste en mantener un registro relevante, comprensible, confiable y verificable de las operaciones financieras de la institución.

La contabilidad permite realizar control y seguimiento de la información financiera, obtener estados económicos, financieros y patrimoniales, y contar con herramientas para la planeación y la toma de decisiones.

El proceso contable debe garantizar el correcto y oportuno registro de las operaciones financieras, la adecuada imputación de cuentas y subcuentas, y la presentación de los estados financieros ante la entidad territorial certificada y los órganos de control.

La contabilidad institucional se organiza de acuerdo con los requisitos legales, cuenta con soportes, informes financieros y registros que permiten controlar el presupuesto y el plan de ingresos y gastos.

Los informes financieros se elaboran y presentan dentro de los plazos establecidos por la normatividad, y se utilizan para la toma de decisiones en el corto, mediano y largo plazo. Sus resultados también aportan información para ajustar los planes de mejoramiento.

Entre los procesos contables se incluyen la elaboración del presupuesto anual y el plan de compras, el control de ingresos, la elaboración de contratos, los soportes técnicos del gasto, la ejecución de ingresos y gastos, los comprobantes de contabilidad, balances, estados de resultados, entrega de informes requeridos por la Secretaría de Educación, exposición de estados financieros y seguimiento a los recursos.

10.5.3 Ingresos y gastos

Los ingresos del Fondo de Servicios Educativos están conformados por ingresos operacionales, transferencias asignadas por los diferentes niveles de gobierno y recursos de capital.

El presupuesto de gastos debe guardar equilibrio estricto con el presupuesto de ingresos. Las partidas aprobadas se entienden como autorizaciones máximas de gasto.

El presupuesto de gastos contiene las erogaciones diferentes a los gastos de personal que requiere el establecimiento educativo para su funcionamiento y para las inversiones que demande el Proyecto Educativo Institucional.

En general, el presupuesto de gastos se compone de gastos de funcionamiento y gastos de inversión. La institución debe tener claridad sobre las destinaciones específicas y los usos permitidos de cada fuente de financiación, de acuerdo con la normatividad vigente.

El presupuesto debe apoyar efectivamente el funcionamiento y mejoramiento institucional, en beneficio de la comunidad educativa.

Una vez elaborado el proyecto de presupuesto de ingresos y gastos por parte del rector, este se presenta al Consejo Directivo para su aprobación definitiva. Luego se expide el acto administrativo de liquidación y distribución presupuestal para la vigencia fiscal correspondiente.

10.5.4 Control fiscal

El control fiscal es la vigilancia sobre la gestión de los recursos públicos manejados por administradores públicos, particulares o entidades que administran fondos o bienes públicos.

Este control se ejerce mediante control financiero, de gestión y de resultados, con base en criterios de eficiencia, economía, equidad y valoración de costos ambientales.

Su propósito es garantizar los principios de moralidad, imparcialidad, publicidad y transparencia en el manejo de los recursos del Fondo de Servicios Educativos.

Los informes de ejecución presupuestal y los estados contables deben publicarse en un lugar visible y de fácil acceso en el establecimiento educativo y en el sitio web institucional.

La periodicidad de la publicación es establecida por la Secretaría de Educación certificada. Sin embargo, para garantizar el acceso a la información por parte de la comunidad educativa, el rector debe publicar, como mínimo cada tres meses, el informe de ejecución presupuestal del establecimiento educativo.

Esta publicación no exime al rector de entregar los estados contables y la información financiera requerida en los formatos y fechas establecidos por la Secretaría de Educación, la Alcaldía, los organismos de control y la Contaduría General de la Nación.

La Gestión Administrativa y Financiera, en conjunto, fortalece la transparencia, la organización institucional, el buen uso de los recursos y el soporte necesario para que la Institución Educativa José Eustasio Rivera continúe prestando un servicio educativo pertinente y de calidad.

11. Gestión de la Comunidad

Componente comunitario

La Gestión de la Comunidad constituye el componente del Proyecto Educativo Institucional que orienta la relación de la Institución Educativa José Eustasio Rivera con los estudiantes, las familias, los grupos poblacionales diversos, las organizaciones del entorno y la comunidad en general.

Desde esta gestión se promueven acciones de accesibilidad, inclusión, participación, convivencia, proyección comunitaria, servicio social estudiantil y prevención de riesgos. Su propósito es fortalecer el vínculo entre la institución y su contexto, reconociendo que la educación no se limita al aula, sino que se construye en diálogo permanente con la realidad social, cultural, familiar y territorial de Puerto Carreño y del departamento del Vichada.

La Gestión de la Comunidad permite reconocer las necesidades, expectativas, condiciones y potencialidades de los estudiantes y sus familias. Asimismo, favorece la participación activa de los diferentes estamentos de la comunidad educativa en el desarrollo institucional, la convivencia escolar, la formación ciudadana, la prevención de riesgos y el mejoramiento continuo.


11.1 Accesibilidad

La accesibilidad se refiere a las condiciones que garantizan el ingreso, permanencia, participación y avance de los estudiantes dentro del sistema educativo. La Institución Educativa José Eustasio Rivera reconoce que todos los niños, niñas, jóvenes y adultos tienen derecho a recibir una educación pertinente, incluyente y respetuosa de sus condiciones personales, sociales, culturales y familiares.

Desde este componente, la institución orienta sus acciones hacia la atención de grupos poblacionales en situación de vulnerabilidad, estudiantes pertenecientes a grupos étnicos, necesidades y expectativas de los estudiantes, y construcción del proyecto de vida.

11.1.1 Atención educativa a grupos poblacionales en situación de vulnerabilidad

La Institución Educativa José Eustasio Rivera admite a la población del sector sin discriminación por nacionalidad, raza, cultura, género, ideología, credo, orientación sexual, condición socioeconómica o situación de vulnerabilidad.

Toda persona que ingresa a la institución debe recibir una atención orientada a garantizar el aprendizaje, la participación, la convivencia y el avance de un grado a otro, preparándola para la vida, el trabajo y la integración social.

La institución reconoce que algunos estudiantes y familias pueden encontrarse en condiciones de vulnerabilidad por diferentes razones: desplazamiento, dificultades económicas, desintegración familiar, conflictos sociales, situaciones de violencia, migración, necesidades educativas especiales u otras condiciones que afectan su permanencia y desempeño escolar.

Los estudiantes pertenecientes a familias desplazadas tienen prioridad tanto en el acceso como en la permanencia. Pueden ser admitidos en cualquier época del año lectivo e integrados a la educación regular, de acuerdo con el nivel educativo que presenten y las condiciones institucionales existentes.

La atención educativa a esta población exige sensibilidad, acompañamiento, flexibilidad y corresponsabilidad. Por ello, la institución procura generar ambientes de acogida, seguimiento y apoyo que permitan disminuir las barreras que dificultan el aprendizaje, la participación y la convivencia.

11.1.2 Atención educativa a estudiantes de grupos étnicos

La Institución Educativa José Eustasio Rivera reconoce la presencia de estudiantes pertenecientes a diferentes grupos étnicos, entre ellos comunidades indígenas como sikuani, piaroa y amorúa, así como población afrodescendiente.

Estos estudiantes reciben educación de acuerdo con el plan de estudios institucional, pero se respetan sus costumbres, credos, valores, formas de vida y expresiones culturales. La institución busca estimular su adaptación al contexto escolar sin desconocer su identidad cultural.

Desde el área de Ciencias Sociales, Historia, Geografía, Constitución Política y Democracia se incluye la Cátedra de Estudios Afrocolombianos, de acuerdo con la normatividad vigente. Esta acción permite fortalecer el reconocimiento de la diversidad cultural, la valoración de las raíces étnicas y la comprensión de la historia y los aportes de las comunidades afrocolombianas al país.

Para los demás grupos étnicos, el currículo debe responder de manera flexible mediante estrategias pedagógicas que permitan el acercamiento, la comprensión y la valoración cultural. Estas estrategias buscan favorecer la identidad, la conservación de la cultura, el respeto por las diferencias y la inclusión real dentro de la vida institucional.

En este sentido, la institución reconoce el valor del proyecto “COLJER diverso e inclusivo”, como una apuesta orientada a fortalecer la convivencia, la identidad, la participación y el respeto por las diversas culturas presentes en la comunidad educativa.

11.1.3 Necesidades y expectativas de los estudiantes

La institución conoce las características de su entorno y procura responder a ellas mediante acciones que acercan a los estudiantes a la vida escolar, en concordancia con el Proyecto Educativo Institucional.

Las necesidades y expectativas de los estudiantes no se limitan al rendimiento académico. También incluyen su desarrollo personal, psicoafectivo, social, cultural, deportivo, artístico, vocacional y comunitario.

Para apoyar y fortalecer el desarrollo integral de los estudiantes, la institución cuenta con diferentes estrategias, programas y espacios de acompañamiento, entre ellos:

Programas de psicoorientación.

Dirección de grupo.

Atención grupal e individual.

Proyectos pedagógicos transversales.

Jornadas escolares complementarias.

Participación en programas académicos, deportivos, culturales y recreativos.

Inscripción y participación en estrategias como Supérate con el Saber y Supérate con el Deporte.

Participación en el Festival Infantil Internacional de Música Llanera La Palometa de Oro.

Participación en la Feria Empresarial.

Participación en festivales folclóricos.

Participación en izadas de bandera y actividades institucionales.

Programas de ornato y embellecimiento.

Policía Cívica Juvenil e Infantil.

Atención integral mediante programas de servicios amigables.

Programas de nivelación escolar en jornada contraria.

Escuelas de formación deportiva.

Estas acciones permiten que los estudiantes encuentren en la institución un espacio de formación académica, pero también de crecimiento personal, integración, reconocimiento de talentos y construcción de sentido de pertenencia.

La institución busca que sus estudiantes se sientan acompañados, escuchados y motivados, y que puedan participar en experiencias que fortalezcan su identidad, sus habilidades, sus valores y sus proyectos personales.

11.1.4 Proyecto de vida

El proyecto de vida es una herramienta fundamental para que los estudiantes reflexionen sobre su presente, reconozcan su historia personal, identifiquen sus fortalezas y debilidades, y proyecten su futuro de manera responsable.

Un proyecto de vida permite que cada persona marque una dirección para su propia experiencia. A partir de sus valores, necesidades, sueños y posibilidades, cada estudiante puede planear acciones que orienten su existencia hacia metas personales, familiares, académicas, laborales y sociales.

Tener un proyecto de vida ayuda a evitar que los jóvenes vivan sin rumbo o sin sentido. Por esta razón, la institución considera importante que los estudiantes aprendan a pensar en su futuro, a tomar decisiones, a asumir responsabilidades y a construir caminos posibles para alcanzar sus propósitos.

La construcción del proyecto de vida no debe ser entendida como algo impuesto, sino como un proceso personal, progresivo y consciente. Cada estudiante debe decidir cómo proyectar su vida a partir de su realidad, su historia, su contexto, sus talentos, sus valores y sus aspiraciones.

Para construir un proyecto de vida se deben tener en cuenta las dimensiones fundamentales del ser humano:

La dimensión física, relacionada con el cuidado del cuerpo, la salud, el bienestar y el desarrollo físico de acuerdo con la edad.

La dimensión afectiva, relacionada con el equilibrio emocional, el autoconocimiento, la autoestima, el liderazgo, el respeto por los demás y la capacidad de establecer relaciones sanas.

La dimensión intelectual, relacionada con el desarrollo de la observación, la atención, la memoria, el análisis, la síntesis, la creatividad, el estudio y la capacidad para trabajar y aprender.

La dimensión volitiva, relacionada con la voluntad, la fortaleza, la perseverancia, la paciencia, la responsabilidad, los valores y las virtudes necesarias para alcanzar metas.

La Institución Educativa José Eustasio Rivera, a través de la Coordinación de Disciplina y Convivencia, proyecta la elaboración de una guía para la construcción del proyecto de vida de sus estudiantes. Esta guía debe tener en cuenta la edad, el grado, las inquietudes, las posibilidades y el contexto de los educandos.

El proyecto de vida se implementará en todos los grados, con el propósito de orientar a los estudiantes en las diferentes etapas de su desarrollo, acompañarlos en la definición de expectativas y hacer seguimiento a las metas que se planteen en cada momento de su formación.

En este proceso se podrán abordar aspectos como fortalezas, debilidades, rasgos de personalidad, creencias, valores, relaciones familiares, relación con la comunidad, vínculo con la escuela, sueños, metas y compromisos personales.

La institución estimulará a los estudiantes que participen activamente en las etapas de construcción de su proyecto de vida, valorando este proceso dentro del componente actitudinal de las áreas y asignaturas del pensum académico.

Dentro del calendario académico de cada año lectivo se establecerán los tiempos necesarios para adelantar el proceso de construcción del Proyecto de Vida de los estudiantes.


11.2 Proyección a la comunidad

La proyección a la comunidad comprende las acciones mediante las cuales la Institución Educativa José Eustasio Rivera se relaciona con las familias, el sector, las organizaciones y la comunidad en general.

Esta proyección permite que la institución no sea un espacio aislado, sino un centro educativo abierto al entorno, capaz de aportar al desarrollo social, cultural, recreativo, deportivo, formativo y comunitario.

Dentro de este componente se encuentran la Escuela de Padres de Familia, la oferta de servicios a la comunidad, el uso de la planta física y de los medios, y el servicio social estudiantil.

11.2.1 Escuela de Padres de Familia

La Institución Educativa José Eustasio Rivera desarrolla anualmente un proyecto de Escuela para Padres, orientado a acompañar a las familias en su papel como primeras responsables de la formación de sus hijos.

La Escuela de Padres busca orientar a los integrantes de la familia sobre la mejor manera de apoyar a sus hijos en el desarrollo de competencias académicas, sociales, afectivas y convivenciales. También pretende fortalecer la relación entre familia e institución, de manera que ambas trabajen de forma articulada en los procesos educativos.

Entre los objetivos principales de la Escuela de Padres se encuentran propiciar cambios significativos en la familia mediante acciones pertinentes que la integren, la fortalezcan y posibiliten mejores ambientes de aprendizaje para los estudiantes.

También busca promover la interacción con la institución y la participación reflexiva y crítica de los padres en los estamentos del Gobierno Escolar.

Otro propósito fundamental es recopilar información que permita reconocer situaciones vulnerables o necesidades de intervención, mediante encuestas, visitas domiciliarias y otros mecanismos que faciliten la planeación de acciones oportunas y pertinentes.

La Escuela de Padres también debe evaluar periódicamente sus acciones, estrategias y resultados, con el fin de retroalimentar el proceso y mejorar sus alcances.

A través de talleres y charlas, la institución ofrece espacios de formación para padres de familia, teniendo en cuenta sus necesidades y buscando mejorar el rendimiento académico de los estudiantes, las relaciones interpersonales y la convivencia familiar.

La Escuela de Padres es un encuentro familiar de carácter obligatorio, en cumplimiento de la normatividad relacionada con la protección integral de niños, niñas y adolescentes, y del principio de la educación como derecho-deber.

Este proyecto ayuda a que los padres tomen conciencia de la importancia de su papel como primeros educadores. Por ello, se crean espacios para la reflexión, la reevaluación de prácticas familiares y la construcción de estrategias que estimulen la autonomía intelectual, moral y social de las familias de la comunidad educativa.

11.2.2 Oferta de servicios a la comunidad

La Institución Educativa José Eustasio Rivera, en cada una de sus sedes, realiza actividades culturales, recreativas, deportivas y académicas con las personas del sector, buscando promover la inclusión, la participación y el vínculo con la comunidad.

La institución puede prestar algunos espacios locativos, como la cancha múltiple, la biblioteca, el aula virtual y los laboratorios, para el desarrollo de actividades formativas, informativas, culturales, recreativas y deportivas.

Esta oferta de servicios fortalece la relación entre la institución y el entorno, y permite que la comunidad reconozca al colegio como un espacio de encuentro, formación y construcción colectiva.

A través de sus dependencias institucionales, el colegio coordina procesos para identificar problemas o necesidades de la comunidad, buscando alternativas de solución pertinentes y acordes con sus posibilidades.

La oferta de servicios a la comunidad debe desarrollarse con organización, responsabilidad y sentido de pertenencia, procurando que el uso de los espacios y recursos institucionales contribuya al bienestar colectivo y al fortalecimiento del tejido social.

11.2.3 Uso de la planta física y de los medios

La institución permite el acceso de la comunidad educativa a sus dependencias, siempre que se realice con responsabilidad, orden y sentido de pertenencia.

Los espacios institucionales pueden ponerse a disposición de la comunidad para actividades formativas, informativas, folclóricas, culturales, deportivas, recreativas, de superación, conocimiento y desarrollo de proyectos enfocados al progreso de la comunidad.

La institución cuenta con protocolos para el uso de la planta física y otros medios locativos, como la sala de informática, la cancha múltiple, la biblioteca, el aula virtual y otros espacios disponibles.

El Consejo Directivo reglamenta la utilización de los espacios físicos, mientras que el rector autoriza su uso. Para solicitar el préstamo de un espacio, se debe presentar comunicación escrita dirigida al rector, indicando el nombre de quien solicita, el tipo de actividad a realizar, los recursos que se necesitan, la fecha y el tiempo de utilización.

Quienes hagan uso de los espacios institucionales deben cumplir con normas de aseo, orden, manejo adecuado de herramientas de estudio y cuidado de la planta física.

El uso de la planta física debe garantizar la conservación de los bienes institucionales. Por ello, se debe evitar el deterioro de paredes, baños, pupitres, libros, computadores, sillas, equipos y demás recursos que pertenecen a la comunidad educativa.

11.2.4 Servicio social estudiantil

El servicio social estudiantil obligatorio tiene como propósito integrar a los estudiantes de educación media académica o técnica a la vida comunitaria, contribuyendo a su formación social y cultural.

Este servicio se desarrolla a través de proyectos pedagógicos orientados al fortalecimiento de valores como la solidaridad, la participación, la protección, la conservación y mejoramiento del ambiente, la dignidad, el sentido del trabajo y el aprovechamiento del tiempo libre.

El servicio social debe atender prioritariamente necesidades educativas, culturales, sociales y de aprovechamiento del tiempo libre, identificadas en la comunidad del área de influencia de la institución.

Entre las acciones que pueden desarrollarse se encuentran alfabetización, promoción y preservación de la salud, educación ambiental, embellecimiento, mantenimiento, educación ciudadana, organización de grupos juveniles, prevención de factores socialmente relevantes, recreación dirigida y fomento de actividades físicas, prácticas e intelectuales.

La institución proyecta fortalecer y reestructurar el servicio social para garantizar mejores resultados, de manera que los estudiantes se formen como dinamizadores de procesos en su colegio y en su comunidad.

Al inicio del año escolar se presentan a los estudiantes de la jornada diurna las opciones internas y externas para prestar su servicio social. Los estudiantes de la jornada diurna y nocturna deberán realizarlo en el desarrollo de proyectos educativos transversales y en los comités de trabajo definidos por el PEI.

Las entidades externas interesadas en recibir estudiantes para servicio social deben formalizar su solicitud ante la institución y presentar el proyecto que desarrollarán los educandos. Además, deberán propender por la sensibilización, inscripción y selección de los estudiantes que participen en dichos proyectos.

El servicio social estudiantil permite fortalecer la relación entre escuela y comunidad, y ayuda a que los estudiantes comprendan la importancia de aportar al bienestar colectivo desde acciones concretas y responsables.


11.3 Participación y convivencia

La participación y la convivencia son elementos esenciales en la vida institucional. Permiten que estudiantes, familias, docentes, directivos y demás miembros de la comunidad educativa se involucren activamente en los procesos escolares, democráticos, formativos y comunitarios.

La Institución Educativa José Eustasio Rivera promueve espacios legales y pedagógicos de participación, buscando fortalecer la formación ciudadana, el liderazgo, la corresponsabilidad, el respeto, el diálogo y la construcción de una convivencia armónica.

11.3.1 Participación de los estudiantes

Los estudiantes cuentan con espacios legales de participación dentro de la institución. Entre ellos se encuentran el representante de los estudiantes ante el Consejo Directivo, el Personero Estudiantil, el Contralor Estudiantil y el Consejo Estudiantil.

La elección de estos representantes se realiza a través de un proceso dinámico, mediante el sistema de mayoría simple y voto secreto entre la población estudiantil matriculada. La planeación y orientación de este proceso se realiza desde el Proyecto de Democracia.

Además, la institución reglamenta la participación de estudiantes en el Comité Escolar de Convivencia, reconociendo la importancia de su voz en la construcción de acuerdos, prevención de conflictos y fortalecimiento de la convivencia escolar.

La participación estudiantil también se evidencia en los diversos proyectos pedagógicos e institucionales, así como en actividades académicas, culturales, deportivas, recreativas y representativas programadas por la institución o en las que los estudiantes participan en nombre del colegio.

Dentro del Proyecto de Democracia y Constitución Política se implementará la Escuela de Democracia, con el propósito de garantizar la formación democrática de estudiantes y padres de familia, fortaleciendo su participación efectiva en el Gobierno Escolar.

La participación de los estudiantes no debe entenderse únicamente como elección de representantes, sino como una práctica cotidiana de liderazgo, responsabilidad, diálogo, respeto, servicio y compromiso con la vida institucional.

11.3.2 Asamblea y Consejo de Padres de Familia

La Asamblea General de Padres de Familia está conformada por la totalidad de padres de familia del establecimiento educativo. Ellos son responsables del ejercicio de sus deberes y derechos en relación con el proceso educativo de sus hijos.

La Asamblea debe reunirse obligatoriamente mínimo dos veces al año por convocatoria del rector. En la Institución Educativa José Eustasio Rivera se proyecta la realización de tres encuentros anuales.

La primera convocatoria se realiza al inicio del año escolar. En este encuentro se presenta el personal que labora en la institución, los responsables de las dependencias institucionales, la información de funcionamiento, el programa de inducción a padres y la elección del Consejo de Padres.

El segundo encuentro se realiza al finalizar el primer semestre del año escolar. En este espacio, los representantes de las dependencias institucionales presentan informes de gestión, se hacen reconocimientos a estudiantes, padres, docentes y administrativos destacados, se socializan avances de grupos folclóricos y culturales, se entregan informes académicos del segundo periodo y se desarrolla la rendición de cuentas del primer semestre.

La tercera reunión se realiza al finalizar el año escolar, como cierre y clausura oficial. En ella se presentan informes de gestión correspondientes al segundo semestre, se hacen reconocimientos institucionales, se presentan muestras folclóricas y culturales, se entregan informes finales de desempeño académico y se realiza la rendición de cuentas del segundo semestre.

El Consejo de Padres es un órgano de participación de los padres de familia y acudientes, destinado a asegurar su participación continua en el proceso educativo y a contribuir al mejoramiento de la calidad del servicio.

En la primera Asamblea General de Padres, bajo el direccionamiento de los docentes titulares de grado, se elige el padre de familia vocero y suplente de cada grado y grupo ofrecido por la institución. Estos representantes conforman el Consejo de Padres, que posteriormente es instalado e instruido para ejercer sus funciones mediante un plan de acción.

11.3.3 Participación de las familias

Los padres de familia tienen espacios de participación en el Consejo Directivo, el Consejo de Padres, el Comité Escolar de Convivencia, la Comisión de Evaluación y Promoción, entre otros órganos institucionales.

Sin embargo, la institución reconoce la necesidad de fortalecer una participación más activa de las familias en la vida institucional y, especialmente, en el proceso de aprendizaje de sus hijos o acudidos.

La participación familiar es fundamental para complementar la labor educativa. Los padres y acudientes deben acompañar el proceso escolar, apoyar la realización de actividades académicas, asistir a reuniones, responder a los llamados de la institución y contribuir a la formación integral de los estudiantes.

La institución comprende que algunas familias tienen dificultades para asistir a reuniones por compromisos laborales o personales. Por ello, se programan actividades en horarios acordados y se informa con anticipación, buscando romper las barreras que dificultan una participación más efectiva.

También se reconoce la necesidad de concientizar a las familias sobre sus responsabilidades con la institución. No puede hablarse de una educación inclusiva sin la cooperación de todos los miembros de la comunidad educativa, especialmente de las familias.

Para fortalecer esta relación, es necesario que los padres se sientan reconocidos, valorados y escuchados. La institución debe procurar que los encuentros con las familias no se limiten a comunicar dificultades, sino que también sean espacios de orientación, acompañamiento, reconocimiento, diálogo y construcción conjunta.

La comunicación entre institución y familias debe ser más efectiva, oportuna y respetuosa. Para ello, se han implementado diferentes estrategias:

Asambleas generales de padres de familia.

Reuniones por grupos.

Reuniones individuales.

Atención personalizada según las necesidades de cada estudiante.

Uso del teléfono móvil institucional para llamadas de carácter institucional.

Creación de grupos de WhatsApp por parte de los directores de grado.

Designación de un correo electrónico familiar para compartir información.

Citaciones personalizadas y por escrito.

Circulares y volantes informativos.

Atención personalizada por docentes, directivos y administrativos.

Uso de la página web institucional.

La institución reconoce la importancia de mantener actualizada y en funcionamiento la página web, verificar la información publicada y revisar la reglamentación del uso de WhatsApp en los grupos institucionales.

La participación de las familias fortalece el sentido de corresponsabilidad, mejora el acompañamiento escolar, favorece la convivencia y permite construir una comunidad educativa más cercana, activa y comprometida.


11.4 Prevención de riesgos

La prevención de riesgos se entiende como la capacidad de las personas, instituciones y comunidad educativa para transformar las condiciones de vulnerabilidad en las que viven y actúan, preparándose para afrontar emergencias y situaciones que puedan afectar la vida escolar.

La Institución Educativa José Eustasio Rivera reconoce que la prevención debe ser una tarea permanente, organizada y participativa. Su propósito es proteger la vida, la salud, la seguridad, la integridad física, emocional y social de todos los integrantes de la comunidad educativa.

La prevención de riesgos incluye la prevención de riesgos físicos, la prevención de riesgos psicosociales y los programas de seguridad.

11.4.1 Prevención de riesgos físicos

La institución cuenta con proyectos para la prevención de riesgos físicos, articulados con los proyectos transversales. Entre ellos se encuentran educación ambiental, educación de tránsito y seguridad vial, prevención y atención de desastres, y otros programas orientados al autocuidado y la seguridad escolar.

Estos proyectos son coherentes con el PEI y buscan promover una cultura del autocuidado y la prevención frente a los riesgos físicos a los que puede estar expuesta la comunidad educativa.

El rector revisa y verifica el desarrollo de estos proyectos, proponiendo acciones de mejora cuando sea necesario, al igual que con los demás proyectos pedagógicos institucionales.

La prevención de riesgos físicos implica reconocer las condiciones del entorno escolar, los espacios de circulación, las aulas, laboratorios, canchas, zonas comunes, instalaciones eléctricas, mobiliario, equipos, materiales y demás elementos que pueden representar riesgo si no se usan adecuadamente.

También requiere fomentar hábitos de cuidado, responsabilidad, orden, respeto por las normas de seguridad y actuación oportuna ante situaciones de emergencia.

11.4.2 Prevención de riesgos psicosociales

Los riesgos psicosociales se originan en diferentes condiciones del entorno, de la organización social, familiar, escolar o laboral. Cuando se presentan, pueden afectar la salud mental, emocional, física y social de las personas.

La Institución Educativa José Eustasio Rivera desarrolla actividades de prevención propias y externas, teniendo en cuenta la relación entre los factores de riesgo de su comunidad y los contenidos de dichas actividades.

La institución ha identificado problemáticas que pueden constituir factores de riesgo para sus estudiantes y la comunidad, tales como VIH/SIDA, enfermedades de transmisión sexual, embarazo adolescente, consumo de sustancias psicoactivas, violencia intrafamiliar, abuso sexual, abuso físico, abuso psicológico y otras situaciones que afectan el bienestar de los estudiantes.

Frente a estos riesgos, la institución diseña acciones orientadas a la prevención, la orientación, el acompañamiento y la activación de rutas cuando sea necesario.

Además, tiene en cuenta los análisis de factores de riesgo realizados por otras entidades del municipio y del departamento, lo que permite articular esfuerzos y responder de manera más pertinente a las necesidades de la comunidad.

La institución cuenta con programas organizados con el apoyo de entidades como la Secretaría de Salud, el hospital, la Unidad de Servicios Amigables, la Alcaldía y la Policía de Infancia y Adolescencia. Estos programas buscan favorecer aprendizajes sobre los riesgos a los que están expuestos los estudiantes y promover una cultura del autocuidado y la prevención.

Los estudiantes y la comunidad educativa se vinculan a estos programas mediante charlas, campañas, talleres, actividades pedagógicas, jornadas de sensibilización y procesos de acompañamiento.

La prevención de riesgos psicosociales debe entenderse como parte de la formación integral, ya que contribuye al bienestar emocional, la convivencia, la toma de decisiones responsables, el cuidado del cuerpo, la protección de derechos y la construcción de proyectos de vida saludables.

11.4.3 Programas de seguridad

Los programas de seguridad institucional buscan proteger a los estudiantes, docentes, directivos, administrativos, personal de apoyo y demás miembros de la comunidad educativa frente a situaciones que puedan poner en riesgo su integridad.

La seguridad escolar requiere información, organización, capacitación y participación de todos los integrantes de la institución. Aunque es difícil evitar totalmente los accidentes en una comunidad educativa con múltiples actividades durante la jornada escolar y extraescolar, la institución debe realizar todos los esfuerzos posibles para mejorar sus condiciones físicas y reducir al máximo los riesgos.

Para ello, se plantea la necesidad de diseñar y aplicar un plan permanente y específico de seguridad escolar, asesorado por entidades como el Cuerpo de Bomberos y la Cruz Roja. Este plan debe orientarse a desarrollar en los estudiantes hábitos de seguridad y autocuidado, así como una cultura preventiva como actitud de vida.

La seguridad de la institución y de la comunidad educativa depende del correcto cumplimiento de normas y acciones relacionadas con:

Normas técnicas para la construcción y adecuación de edificios.

Control de artefactos de gas.

Correcta iluminación.

Manejo adecuado de materiales tóxicos, especialmente en laboratorios, hogares o lugares de trabajo.

Prevención en situaciones de emergencia e incendio.

Mantenimiento del sistema de cableado eléctrico, puestas a tierra, interruptores y pararrayos.

Implementación de simulacros de evacuación.

Los riesgos a los que puede estar expuesta la institución tienen diversos orígenes. Por esta razón, el programa de gestión del riesgo debe considerar la interacción entre diferentes disciplinas y la participación de toda la comunidad.

La comunidad educativa puede estar expuesta a riesgos como incendios, explosiones, fenómenos naturales adversos, accidentes, atentados, vandalismo, contaminación ambiental, riesgos químicos, enfermedades contagiosas, epidemias, patologías psicosociales, eventos de masiva concurrencia y comportamientos antisociales.

Aunque se trabaje en planes de evacuación y medidas de mitigación, pueden presentarse situaciones inesperadas o eventos sobre los cuales no se tiene control. Por ello, lo esencial del plan es implementar mecanismos para prevenir que estos eventos ocurran y, si llegan a presentarse, estar preparados para reducir sus consecuencias.

La institución invita a todos los miembros de la comunidad educativa a conocer, estudiar y poner en práctica las orientaciones de la Guía Plan Escolar para la Gestión del Riesgo, del Ministerio del Interior y de Justicia, como referente para fortalecer la seguridad, la prevención y la capacidad de respuesta institucional.

La Gestión de la Comunidad, en conjunto, reafirma el compromiso de la Institución Educativa José Eustasio Rivera con una educación abierta al territorio, incluyente, participativa, preventiva y orientada al bienestar integral de sus estudiantes, familias y comunidad.

12. Marco Legal

El Proyecto Educativo Institucional de la Institución Educativa José Eustasio Rivera se fundamenta en la normatividad educativa colombiana y en los referentes legales que orientan la organización, funcionamiento, gestión pedagógica, convivencia, evaluación, participación y prestación del servicio educativo.

Este marco legal permite que las acciones institucionales se desarrollen de acuerdo con los principios constitucionales, las políticas educativas nacionales, las disposiciones del Ministerio de Educación Nacional y las normas que regulan la vida escolar en Colombia.

Entre los principales referentes legales que sustentan el PEI se encuentran:

Constitución Política de Colombia

La Constitución Política de Colombia es el fundamento principal del ordenamiento jurídico nacional. En el PEI se reconocen especialmente los artículos 1, 10, 27, 38, 40, 64, 65, 67 y 339 a 344, relacionados con los principios del Estado, los derechos fundamentales, la participación, la educación, la cultura, el desarrollo social y la planeación.

El artículo 67 reconoce la educación como un derecho de la persona y un servicio público con función social, orientado al acceso al conocimiento, la ciencia, la técnica y los demás bienes y valores de la cultura.

Ley General de Educación – Ley 115 de 1994

La Ley General de Educación reglamenta el servicio educativo en Colombia. Esta norma define los fines de la educación, la organización del sistema educativo, los niveles de formación, la autonomía escolar, el currículo, el Proyecto Educativo Institucional, la participación de la comunidad educativa y los procesos de evaluación y promoción.

Para la Institución Educativa José Eustasio Rivera, esta ley constituye uno de los principales referentes para organizar su propuesta pedagógica, administrativa, comunitaria y directiva.

Decreto 1860 de 1994

El Decreto 1860 de 1994 reglamenta parcialmente la Ley 115 de 1994 en los aspectos pedagógicos y organizativos generales. Este decreto orienta la construcción y desarrollo del Proyecto Educativo Institucional, el gobierno escolar, el currículo, la evaluación, la organización académica y la participación de los diferentes estamentos de la comunidad educativa.

Ley 715 de 2001

La Ley 715 de 2001 establece normas relacionadas con la organización de los recursos y competencias para la prestación de los servicios de educación y salud. En el ámbito educativo, orienta aspectos administrativos, financieros y de responsabilidad de las entidades territoriales certificadas, instituciones educativas y autoridades competentes.

Estatuto Docente – Decreto 2277 de 1979

El Decreto 2277 de 1979 establece normas sobre el ejercicio de la profesión docente. Este referente regula aspectos relacionados con la carrera docente, el escalafón, los derechos, deberes y condiciones laborales de los educadores vinculados bajo este estatuto.

Código Disciplinario Único – Ley 200 de 1995

El PEI referencia la Ley 200 de 1995 como parte del marco normativo relacionado con la responsabilidad disciplinaria de los servidores públicos. Este referente orienta la conducta, deberes y responsabilidades de quienes cumplen funciones públicas dentro del contexto institucional.

Resolución 2343 de 1996

La Resolución 2343 del 5 de junio de 1996 adopta un diseño de lineamientos generales para los procesos curriculares del servicio público educativo. Este referente contribuye a orientar la organización curricular, los indicadores de logro y la planeación pedagógica institucional.

Decreto 2247 de 1997

El Decreto 2247 del 11 de septiembre de 1997 establece normas relativas a la prestación del servicio educativo en el nivel de educación preescolar. Este decreto orienta la organización pedagógica, curricular y formativa de este nivel educativo, reconociendo la importancia del desarrollo integral de los niños y niñas.

Decreto 1290 de 2009

El Decreto 1290 del 16 de abril de 2009 reglamenta la evaluación del aprendizaje y la promoción de los estudiantes de los niveles de educación básica y media. Este decreto es fundamento del Sistema Institucional de Evaluación de los Estudiantes – SIEE, mediante el cual la institución define criterios, procedimientos, escalas valorativas, estrategias de apoyo y mecanismos de seguimiento académico.

Decreto 1850 de 2002

El Decreto 1850 del 13 de agosto de 2002 orienta la organización de la jornada escolar y la jornada laboral de directivos docentes y docentes en los establecimientos educativos estatales. Este referente permite estructurar los tiempos escolares, la asignación académica y las actividades curriculares complementarias.

Decreto 1743 de 1994

El Decreto 1743 del 3 de agosto de 1994 establece el Proyecto Ambiental Escolar – PRAE. Este referente fortalece la educación ambiental dentro del PEI y promueve la participación de la comunidad educativa en procesos de cuidado, conservación, protección y mejoramiento del ambiente.

Ley 1098 de 2006

La Ley 1098 de 2006 expide el Código de la Infancia y la Adolescencia. Esta norma protege los derechos de niños, niñas y adolescentes, y establece responsabilidades para la familia, la sociedad y el Estado. Dentro del contexto escolar, orienta acciones de protección integral, garantía de derechos, prevención de vulneraciones y acompañamiento a los estudiantes.

Ley 1620 de 2013 y Decreto Reglamentario 1965 de 2013

La Ley 1620 de 2013 crea el Sistema Nacional de Convivencia Escolar y Formación para el Ejercicio de los Derechos Humanos, la Educación para la Sexualidad y la Prevención y Mitigación de la Violencia Escolar.

Su Decreto Reglamentario 1965 de 2013 desarrolla los lineamientos para la implementación de la Ruta de Atención Integral para la Convivencia Escolar, el funcionamiento de los comités escolares de convivencia y las acciones de promoción, prevención, atención y seguimiento.

Estos referentes son fundamentales para orientar el Manual de Convivencia, el Comité Escolar de Convivencia y las acciones institucionales relacionadas con la formación ciudadana, la convivencia pacífica y el respeto por los derechos humanos.

Ley de Emprendimiento – Ley 1014 de 2006

La Ley 1014 del 26 de enero de 2006 promueve la cultura del emprendimiento en Colombia. Este referente se articula con la formación de estudiantes críticos, creativos, proactivos y capaces de generar iniciativas productivas, sociales y comunitarias.

En la Institución Educativa José Eustasio Rivera, esta ley se relaciona con la orientación emprendedora presente en la misión, visión, objetivos institucionales, formación técnica y proyectos pedagógicos.

Decreto 1373 de 2007

El Decreto 1373 del 24 de abril de 2007 establece el receso escolar para estudiantes durante la semana anterior al festivo de celebración del Descubrimiento de América. Este referente hace parte de la organización del calendario académico y de los tiempos escolares definidos para las instituciones educativas.

Fallos de la Corte Constitucional relacionados con la educación

El PEI también reconoce como referente los fallos de la Corte Constitucional en materia educativa. Estos fallos orientan la protección del derecho a la educación, la garantía de derechos fundamentales, la inclusión, la permanencia escolar, el debido proceso, la convivencia y la responsabilidad de las instituciones educativas frente a los estudiantes y la comunidad.

Importancia del marco legal institucional

El marco legal permite que la Institución Educativa José Eustasio Rivera oriente sus acciones dentro de la normatividad vigente, garantizando coherencia entre su Proyecto Educativo Institucional, sus procesos académicos, administrativos, comunitarios y convivenciales.

Este conjunto de normas fortalece la autonomía escolar, la participación democrática, la inclusión, la evaluación formativa, la convivencia, la protección de derechos, el cuidado ambiental, la organización curricular y el mejoramiento continuo.

De esta manera, el PEI se convierte en un documento institucional respaldado por la legislación educativa colombiana y comprometido con la prestación de un servicio educativo pertinente, responsable y de calidad.

13. Bibliografía

El Proyecto Educativo Institucional de la Institución Educativa José Eustasio Rivera se apoya en referentes normativos, pedagógicos, administrativos y comunitarios que orientan la prestación del servicio educativo en Colombia.

Estos referentes permiten fundamentar la organización institucional, el currículo, la evaluación, la convivencia escolar, la participación democrática, la inclusión, la gestión administrativa, la protección de derechos, la educación ambiental, el emprendimiento y el mejoramiento continuo.

Entre los principales documentos y normas que orientan el PEI se encuentran:

Constitución Política de Colombia.

Ley 115 de 1994 – Ley General de Educación.

Decreto 1860 de 1994, por el cual se reglamenta parcialmente la Ley 115 de 1994 en los aspectos pedagógicos y organizativos generales.

Ley 715 de 2001, relacionada con la organización de competencias y recursos para la prestación del servicio educativo.

Decreto 2277 de 1979, Estatuto Docente.

Decreto 1278 de 2002, Estatuto de Profesionalización Docente.

Decreto 1850 de 2002, sobre jornada escolar y jornada laboral de docentes y directivos docentes.

Decreto 1290 de 2009, relacionado con la evaluación del aprendizaje y la promoción de los estudiantes.

Ley 1098 de 2006 – Código de Infancia y Adolescencia.

Ley 1620 de 2013, por la cual se crea el Sistema Nacional de Convivencia Escolar.

Decreto 1965 de 2013, reglamentario de la Ley 1620 de 2013.

Decreto 1743 de 1994, relacionado con el Proyecto Ambiental Escolar – PRAE.

Ley 1014 de 2006, de fomento a la cultura del emprendimiento.

Resolución 2343 de 1996, sobre lineamientos generales de procesos curriculares e indicadores de logro.

Decreto 2247 de 1997, relacionado con la prestación del servicio educativo en el nivel de preescolar.

Orientaciones, lineamientos y documentos pedagógicos del Ministerio de Educación Nacional.

Proyecto Educativo Institucional, Sistema Institucional de Evaluación de los Estudiantes, Manual de Convivencia y demás documentos institucionales de la Institución Educativa José Eustasio Rivera.

La bibliografía y los referentes normativos del PEI fortalecen la coherencia institucional y permiten que las acciones educativas se desarrollen dentro del marco legal colombiano, con sentido pedagógico, participación comunitaria y compromiso con la calidad educativa.

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