| # | Autor | Vida | Región | Obra para la biblioteca |
| 1 | José Eustasio Rivera | 1888–1928 | Huila | La vorágine |
| 2 | Jorge Isaacs | 1837–1895 | Valle | María |
| 3 | José Asunción Silva | 1865–1896 | Bogotá | Nocturno y poesía |
| 4 | Rafael Pombo | 1833–1912 | Bogotá | Cuentos pintados, fábulas |
| 5 | Tomás Carrasquilla | 1858–1940 | Antioquia | La marquesa de Yolombó, cuentos |
| 6 | Soledad Acosta de Samper | 1833–1913 | Bogotá | Novelas y relatos |
| 7 | Candelario Obeso | 1849–1884 | Bolívar | Cantos populares de mi tierra |
| 8 | Porfirio Barba Jacob | 1883–1942 | Antioquia | Canción de la vida profunda |
Con derechos vigentes: ficha con sinopsis y enlace legal
| # | Autor | Vida | Región | Obra recomendada |
| 9 | Gabriel García Márquez | 1927–2014 | Magdalena | Cien años de soledad |
| 10 | León de Greiff | 1895–1976 | Antioquia | Poesía |
| 11 | Álvaro Mutis | 1923–2013 | Bogotá | La nieve del almirante |
| 12 | Manuel Zapata Olivella | 1920–2004 | Córdoba | Changó, el gran putas |
| 13 | Eduardo Caballero Calderón | 1910–1993 | Bogotá | El Cristo de espaldas |
| 14 | Meira Delmar | 1922–2009 | Atlántico | Poesía |
| 15 | Jairo Aníbal Niño | 1941–2010 | Boyacá | Zoro |
| 16 | Germán Espinosa | 1938–2007 | Bolívar | La tejedora de coronas |
| 17 | Andrés Caicedo | 1951–1977 | Valle | ¡Que viva la música! |
| 18 | Laura Restrepo | 1950– | Bogotá | Delirio |
| 19 | Héctor Abad Faciolince | 1958– | Antioquia | El olvido que seremos |
| 20 | Juan Gabriel Vásquez | 1973– | Bogotá | El ruido de las cosas al caer |

José Eustasio Rivera
San Mateo (hoy Rivera), Huila, 1888 – Nueva York, 1928
José Eustasio Rivera es el autor de La vorágine, una de las novelas más importantes de la literatura latinoamericana, y el escritor cuyo nombre lleva con orgullo nuestra institución.
Nació en un pueblo del Huila que hoy, en su honor, se llama Rivera. Se formó primero como maestro en la Escuela Normal de Bogotá y luego estudió Derecho en la Universidad Nacional. Desde joven escribió poesía, y en 1921 publicó Tierra de promisión, un libro de sonetos que celebra la belleza de los paisajes colombianos: sus ríos, sus selvas y sus llanuras.
Su trabajo como abogado lo llevó a los Llanos del Casanare. Más tarde, como integrante de la comisión que estudiaba los límites con Venezuela, recorrió el Orinoco y la selva amazónica. En ese viaje conoció de cerca el abandono de estas tierras y el sufrimiento de los trabajadores del caucho, esclavizados en las caucherías.
De esa experiencia nació La vorágine (1924). La novela es a la vez una historia de aventura y una valiente denuncia que mostró al país la realidad de la Orinoquía y la Amazonía. Rivera murió en Nueva York en 1928, a los 40 años, mientras buscaba llevar su obra a lectores de otros países.
Obras esenciales: Tierra de promisión (1921) y La vorágine (1924).
¿Por qué leerlo? Porque Rivera escribió sobre las sabanas, los ríos y la gente de nuestra región. Leerlo en Puerto Carreño es reconocer nuestro propio territorio en las páginas de un clásico.
| La vorágine | Novela | 1924 | Dominio público: se puede subir |
| Tierra de promisión | Poesía (sonetos) | 1921 | Dominio público: se puede subir |
G

Gabriel García Márquez
Aracataca, Magdalena, 1927 – Ciudad de México, 2014
Gabriel José García Márquez, conocido en el mundo entero como Gabo, es el escritor colombiano más leído de todos los tiempos y una de las voces más importantes de la literatura en español.
Pasó sus primeros años en Aracataca, en la casa de sus abuelos maternos. Su abuelo, un coronel veterano de la Guerra de los Mil Días, le contaba historias de batallas. Su abuela narraba sucesos fantásticos con total naturalidad, como si fueran ciertos. De esa infancia salió la materia prima de casi toda su obra.
Comenzó a estudiar Derecho en Bogotá, pero pronto descubrió su verdadera pasión: el periodismo. Escribió para periódicos de Cartagena, Barranquilla y Bogotá, y nunca dejó de considerarse reportero. Desde ese oficio aprendió a contar historias reales con la fuerza de una novela.
En 1967 publicó Cien años de soledad, la historia de la familia Buendía en Macondo, un pueblo imaginario donde lo cotidiano y lo maravilloso conviven. El libro se convirtió en un fenómeno mundial y llevó a millones de lectores la forma de narrar que hoy conocemos como realismo mágico. En 1982 recibió el Premio Nobel de Literatura, el primero para un colombiano.
Además de escribir, dedicó buena parte de su vida a formar nuevos periodistas. Con ese propósito creó en Cartagena la fundación que hoy lleva su nombre, la Fundación Gabo.
¿Por qué leerlo? Porque Gabo demostró que las historias de nuestros pueblos, contadas con el lenguaje de aquí, pueden conmover al mundo entero. Leerlo es reconocernos.
Relato de un náufrago, El coronel no tiene quien le escriba, La mala hora, Cien años de soledad, Ojos de perro azul, La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada, El otoño del patriarca, Crónica de una muerte anunciada, Obra periodística 1: Textos costeños, Obra periodística 2: Entre cachacos, El amor en los tiempos del cólera, La aventura de Miguel Littín clandestino en Chile, Doce cuentos peregrinos, Noticia de un secuestro, Vivir para contarla.